Un juez federal de Estados Unidos ordenó el pago de 314 millones de dólares en indemnizaciones a tres ciudadanos estadounidenses que estuvieron detenidos en Venezuela y que denunciaron haber sido víctimas de torturas físicas y psicológicas mientras permanecían bajo custodia de las autoridades del régimen venezolano.
Así, el juez Darrin P. Gayles, de un tribunal federal de Miami, concluyó que los afectados fueron víctimas de una estructura criminal encabezada por el entonces régimen dictatorial de Nicolás Maduro. La información fue revelada por la agencia de noticias Associated Press (AP).

Los beneficiarios del fallo son Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar Marval, tres estadounidenses que recuperaron su libertad en diciembre de 2023 como parte de un intercambio de prisioneros negociado entre Washington y Caracas. En esa operación, el Gobierno venezolano liberó a varios ciudadanos estadounidenses a cambio de Alex Saab, empresario colombiano señalado durante años por las autoridades estadounidenses como presunto testaferro de Maduro.
Según la demanda presentada en 2025, los tres hombres fueron sometidos a distintos tipos de abusos durante su cautiverio. Entre las denuncias figuran supuestas sesiones de electrocución, golpizas, aislamiento y otras formas de tortura física y psicológica que, según sus abogados, continúan generándoles secuelas emocionales y psicológicas.

La sentencia fue dictada en rebeldía debido a que Maduro, Alex Saab y otros cinco acusados no respondieron a la demanda presentada ante la justicia estadounidense.
En su decisión, citada por AP, Gayles afirmó que los secuestros formaron parte de una serie de delitos cometidos para sostener el poder del Gobierno venezolano y facilitar actividades ilícitas. “Los secuestros fueron solo uno de los muchos crímenes cometidos para apoyar el régimen dictatorial de Maduro sobre Venezuela”, escribió el magistrado en su fallo.

La actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, también figuraba inicialmente entre los demandados. Sin embargo, no fue incluida en el fallo luego de que sus abogados comparecieran ante la corte para solicitar la desestimación de la demanda.
La defensa de Rodríguez argumentó que, al ser reconocida por Estados Unidos como jefa de Estado venezolana, cuenta con inmunidad frente a procesos civiles en territorio estadounidense. Los demandantes han cuestionado esa interpretación y el asunto continúa bajo discusión judicial.

La historia de los tres estadounidenses está estrechamente ligada a uno de los intercambios diplomáticos más polémicos y cuestionados entre Washington y Caracas en los últimos años. En ese entonces, el presidente estadounidense era Joe Biden y mantenía diálogos abiertos con el régimen de Maduro.
Kenemore, un especialista en informática oriundo de Texas, pasó 643 días detenido en Venezuela después de ser capturado cerca de la frontera colombovenezolana en 2022, según los documentos judiciales citados por AP.

Por su parte, Jason Saad residía en Venezuela trabajando en el sector de la construcción cuando fue arrestado. Edgar Marval, empresario radicado en Florida, también fue detenido por las autoridades venezolanas bajo acusaciones de espionaje. Los tres terminaron convertidos en piezas clave de las negociaciones entre ambos gobiernos hasta su liberación en diciembre de 2023.
La demanda fue presentada bajo la Ley Antiterrorista de Estados Unidos, una legislación poco utilizada que permite a víctimas estadounidenses reclamar compensaciones económicas y eventualmente perseguir bienes vinculados a organizaciones o individuos considerados responsables de actos terroristas.
