La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York solicitó formalmente este lunes al juez federal Alvin K. Hellerstein retrasar la conferencia de estado del caso penal contra el exdictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, originalmente programada para el 30 de junio, hasta el 22 de julio de 2026 a las 12:00 p.m.
En una carta enviada directamente al juez, la Fiscalía argumentó que el aplazamiento es “estrictamente necesario para evitar problemas de programación y logística en relación con la provisión de transporte seguro y seguridad para la fecha actual del 30 de junio”. La solicitud cuenta con el consentimiento explícito de los abogados defensores de ambos acusados.

Como parte del acuerdo, las partes pactaron suspender temporalmente los plazos procesales entre el 30 de junio y el 22 de julio bajo la Ley de Juicio Rápido (Speedy Trial Act). La Fiscalía argumentó que los fines de la justicia al otorgar este tiempo adicional superan el interés público de un juicio inmediato, ya que el margen permitirá al gobierno presentar las pruebas de descubrimiento (discovery), dar tiempo a la defensa para revisarlas y evaluar las mociones previas al juicio.

El aplazamiento es el más reciente de una serie de movimientos procesales que han ralentizado el avance del caso registrado bajo el expediente S4 11 Cr. 205 (AKH).
Maduro y Flores permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde el 3 de enero, cuando fuerzas especiales estadounidenses los capturaron en Caracas durante la Operación Resolución Absoluta. Desde entonces, el exmandatario ha salido del centro de detención en solo dos ocasiones para comparecer ante el tribunal federal del bajo Manhattan.

La logística de seguridad para trasladar a Maduro al tribunal federal ha sido identificada desde el inicio como uno de los mayores desafíos operativos del caso. El expresidente venezolano es transportado en caravanas de vehículos blindados con fuerte dispositivo policial cada vez que comparece ante el juez Hellerstein.

Es de recordar que el Departamento de Justicia ordenó en marzo la apertura de una segunda investigación criminal contra Maduro en Miami, enfocada en delitos financieros y lavado de dinero, ante preocupaciones internas sobre la solidez del caso en Nueva York. Los fiscales del sur de Florida trabajan con Alex Saab, deportado desde Venezuela en enero y detenido en Miami, como potencial testigo cooperante.

Maduro enfrenta en Nueva York cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas. Tanto él como Cilia Flores se han declarado inocentes. El expresidente está representado por el abogado Barry Pollack, quien ha defendido a figuras como Paul Manafort y Julian Assange.
