Tras el trágico terremoto del 10 de agosto que azotó a varias regiones del país, el reto está en acompañar a las comunidades durante el proceso de recuperación. SEMANA conversó con Alexandra García Camelo, representante de Techo Colombia, explica las prioridades, metas y desafíos de la organización en este proceso, así como su participación en ’El gran abrazo por Cali y Valle del Cauca’, iniciativa liderada por José Fernando Patiño.
SEMANA: ¿Cuál es el papel específico que tendrá Techo en El Gran Abrazo por Cali y el Valle y qué actividades desarrollará durante la jornada?
Alexandra García Camelo: Techo es una de las organizaciones beneficiarias de la boletería y de las donaciones movilizadas a través de la campaña de El Gran Abrazo. Nuestro papel es convertir esa solidaridad en acciones concretas de reconstrucción.
Durante la jornada estaremos movilizando donaciones, compartiendo información sobre nuestra respuesta y mostrando algo fundamental: Techo ya está en territorio y ya está construyendo. Desde el inicio de la emergencia hemos avanzado con alrededor de 30 viviendas para familias afectadas en el Valle del Cauca.
También asumimos un compromiso de transparencia: mostrar cuánto se recauda, cómo se ejecutarán esos recursos y cómo se convierten en viviendas, infraestructura comunitaria y acompañamiento para las familias. El Gran Abrazo moviliza la solidaridad y Techo ayuda a convertirla en reconstrucción.
SEMANA: ¿A cuántas personas o familias esperan beneficiar con la participación de Techo en esta iniciativa?
A. G. C.: Nuestra respuesta tiene diferentes escalas. Para esta primera etapa, hasta diciembre, proyectamos avanzar con alrededor de 100 viviendas; en el Valle del Cauca queremos llegar aproximadamente a 500 familias entre este año y el próximo, y nuestra meta de respuesta a la emergencia es alcanzar alrededor de 1.000 familias beneficiadas con vivienda al cumplirse un año del sismo.
El recaudo de El Gran Abrazo se suma directamente a ese esfuerzo. No partimos de cero, ya estamos construyendo y cada nuevo recurso nos permite acelerar la respuesta y llegar a más familias.
SEMANA: ¿Qué problemáticas sociales y habitacionales de Cali y el Valle del Cauca busca visibilizar Techo mediante esta jornada?
A. G. C.: El sismo no solamente destruyó viviendas; también profundizó condiciones de vulnerabilidad que muchas familias ya enfrentaban antes de la emergencia.
Nuestra prioridad son aquellas familias que quedaron sin una solución habitacional adecuada y que tienen menos posibilidades económicas de recuperarse por sus propios medios. Tener un techo significa protección, privacidad, seguridad y dignidad. Permanecer durante meses en carpas, refugios o espacios inadecuados puede profundizar problemas de hacinamiento, insalubridad y vulnerabilidad social.
Reconstruir una vivienda también es reconstruir las condiciones para que una familia pueda volver a empezar.
SEMANA: ¿Cómo se articulará Techo con las demás organizaciones, entidades públicas y empresas que participan en El Gran Abrazo?
A. G. C.: En Techo creemos que la reconstrucción se hace en red. Articulamos comunidades, líderes sociales, entidades públicas, empresas privadas, organizaciones, donantes y voluntarios para complementar capacidades, optimizar recursos y llegar prioritariamente a familias que todavía presentan brechas de atención.
Techo aporta su experiencia territorial, metodología de trabajo comunitario, capacidad de movilización y ejecución. Otros actores pueden sumar recursos, transporte, materiales, conocimiento, información o voluntariado. No se trata de que una organización haga todo, se trata de que cada actor aporte desde lo que sabe hacer para multiplicar el impacto.
SEMANA: ¿Qué tipo de donaciones o ayudas son prioritarias para las comunidades que acompaña actualmente Techo?
A. G. C.: Hoy tenemos cuatro necesidades principales: recursos económicos, voluntariado, materiales y capacidad logística.
Las donaciones económicas nos permiten optimizar la compra y almacenamiento de materiales, financiar viviendas y responder según las prioridades identificadas en territorio.
También necesitamos personas que se sumen a nuestras jornadas programadas de voluntariado; empresas que puedan aportar materiales, herramientas e insumos previamente validados por Techo; y aliados de transporte y logística que nos ayuden a movilizar materiales y voluntarios hacia las comunidades.
Dinero, materiales, transporte y manos para construir, todo suma cuando está articulado con las necesidades reales del territorio.
SEMANA: ¿Qué resultados concretos esperan obtener una vez finalice la jornada y cómo se medirá su impacto?
A. G. C.: Tenemos una meta concreta: movilizar recursos para avanzar en la construcción de aproximadamente 25 viviendas de emergencia y 3 centros comunitarios para noviembre, una inversión estimada de 825 millones de pesos.
Todo lo recaudado durante El Gran Abrazo se sumará a la bolsa de emergencia que Techo ya está ejecutando y fortalecerá especialmente las acciones de construcción previstas para noviembre.
Nuestro impacto se medirá con resultados verificables: recursos movilizados, viviendas construidas, centros comunitarios desarrollados, comunidades alcanzadas y familias beneficiadas. Queremos que quien done pueda ver el recorrido completo de su aporte, del recaudo al territorio y del territorio a una solución concreta.
SEMANA: ¿Qué comunidades serán las principales beneficiarias de las acciones impulsadas por Techo?
A. G. C.: Estamos priorizando comunidades del Valle del Cauca con altos niveles de afectación y vulnerabilidad, especialmente familias que ya enfrentaban condiciones socioeconómicas difíciles antes del sismo y cuya situación se agravó con la emergencia.
Actualmente estamos trabajando y proyectando intervenciones en zonas como Roldanillo, Cascarillo, El Silencio, Miravalle, Darién y Jamundí, entre otros territorios que continúan siendo evaluados.
Nuestra prioridad no depende solamente de una ubicación geográfica. Buscamos llegar a las familias más afectadas dentro de las comunidades más vulnerables, especialmente aquellas con menores posibilidades de recuperarse por sus propios medios.
SEMANA: ¿Cómo pueden los ciudadanos sumarse a las acciones de Techo más allá de esta jornada?
A. G. C.: Hay tres formas muy concretas: donar, construir y movilizar.
Las personas pueden sumarse a nuestras convocatorias de voluntariado, que publicamos de acuerdo con las fechas de construcción programadas con las comunidades; pueden vincularse a nuestros programas de donaciones recurrentes para sostener la reconstrucción en el tiempo; y pueden ayudarnos a difundir las campañas, convocatorias y resultados.
El evento termina; la reconstrucción no. Por eso necesitamos personas que quieran permanecer vinculadas durante todo el proceso.
SEMANA: ¿Qué significa para Techo hacer parte de una iniciativa como esta?
A. G. C.: Para Techo, El Gran Abrazo representa algo que hemos aprendido directamente de las familias: reconstruir no es solamente levantar una vivienda; también es recuperar esperanza.
Nosotros no construimos para las comunidades, construimos con ellas. Compartimos, trabajamos juntos y hacemos que cada vivienda sea también un proceso de encuentro y recuperación.
Cali y el Valle son parte fundamental de nuestra historia y tenemos presencia permanente en el territorio y hemos trabajado durante años junto a sus comunidades. Estar hoy aquí significa reafirmar nuestro compromiso de acompañar al Valle desde la emergencia hasta la reconstrucción.
SEMANA: ¿Cuál es el mensaje que Techo quiere transmitir a los caleños y vallecaucanos?
A. G. C.: Nuestro mensaje es de resiliencia, fuerza, amor y esperanza. La emergencia ocurrió, pero la reconstrucción continúa.
Reconstruir requiere recursos, manos, conocimiento, empresas comprometidas, instituciones articuladas y ciudadanos dispuestos a permanecer. Por eso invitamos a empresarios, entidades públicas, organizaciones y ciudadanía a hacer de El Gran Abrazo el comienzo de un compromiso mucho más grande.
Una empresa puede financiar una vivienda, aportar transporte o materiales, o facilitar que sus colaboradores dediquen tiempo al voluntariado. Una persona puede donar, construir o movilizar a otros. Todos tenemos algo que aportar.
Queremos que este Gran Abrazo no dure solamente un día. Que sea el abrazo con el que Cali y el Valle comiencen a reconstruirse juntos. Porque cuando una familia vuelve a tener un techo, no solamente reconstruimos una vivienda: ayudamos a reconstruir la posibilidad de volver a empezar.