El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que las conversaciones con Irán avanzan “muy bien” y afirmó que podrían concluir “este fin de semana”, aunque reconoció que todavía existe la posibilidad de que fracasen.
“He oído que la negociación anda muy bien”, declaró a periodistas desde el Despacho Oval.
Trump ya había señalado el viernes pasado que tomaría una “decisión final” sobre las negociaciones, pero el fin de semana transcurrió sin que se anunciara ningún acuerdo oficial.
Las declaraciones del mandatario se producen en medio de una nueva escalada de tensiones en el Golfo Pérsico. A pesar del alto el fuego anunciado recientemente, Irán y Estados Unidos intercambiaron ataques.
“En esa parte del mundo un alto el fuego significa que disparas de manera un poco más moderada”, ironizó Trump.
Los nuevos enfrentamientos afectaron especialmente a Kuwait, donde un ataque con drones alcanzó una terminal del aeropuerto internacional y dejó una persona muerta, de nacionalidad india, además de 63 heridos.
Las autoridades kuwaitíes aseguraron que el país fue blanco de 13 misiles balísticos y 17 drones iraníes durante la jornada. Como consecuencia de los ataques, el aeropuerto cerró temporalmente sus operaciones.
Kuwait alberga varias instalaciones militares estadounidenses y ya había sido objetivo de ataques iraníes en represalia por la ofensiva lanzada por Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero, una operación que desencadenó el actual conflicto.
Estados Unidos afirmó además que Irán lanzó misiles contra Baréin durante la noche. En respuesta, el ejército estadounidense ejecutó “ataques de defensa” en la isla iraní de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán aseguraron haber respondido tanto a esa acción militar como al ataque contra un petrolero iraní. Según indicaron, sus operaciones tuvieron como objetivos un buque vinculado a Israel y Estados Unidos, una base aérea en Kuwait y la sede de la Quinta Flota estadounidense en Baréin.
El presidente del Parlamento iraní y negociador jefe en las conversaciones, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que “cualquier agresión recibirá una respuesta decisiva”, según la agencia de noticias ISNA.
Mientras tanto, la diplomacia iraní acusó a Kuwait y Baréin de permitir que Washington utilice sus territorios para realizar “acciones agresivas contra Irán”. Kuwait rechazó estas acusaciones y anunció la expulsión de dos miembros de la embajada iraní.
La reanudación de los ataques y la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones provocaron una nueva subida de los precios del petróleo, afectados por la guerra y por los riesgos para la navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
*Con información de AFP.