Edmundo González Urrutia, al cumplirse un nuevo aniversario de la desaparición forzada de su yerno Rafael Tudares, señaló que este caso no es un hecho aislado, sino parte de una práctica sistemática de represión.
La desaparición de Tudares se ha caracterizado, según la denuncia, por una ausencia absoluta de información y garantías legales. Durante doce años, sus familiares y representantes legales han enfrentado un muro de silencio institucional que impide conocer su paradero actual o su estado de salud.
El comunicado advierte que la situación de Rafael Tudares se enmarca en un patrón que afecta a cientos de ciudadanos en Venezuela. El mensaje de González Urrutia subraya con especial preocupación que estas detenciones arbitrarias y desapariciones no discriminan, alcanzando incluso a mujeres y menores de edad.
“Mientras estas prácticas persistan, no será posible hablar de paz, ni de democracia, ni garantías para nadie”, sentenció el político exiliado en su mensaje, haciendo un llamado urgente a la transparencia y a la libertad.
Para los defensores de derechos humanos y actores políticos de la oposición, el caso de Tudares es un recordatorio de la fragilidad del Estado de derecho en la región. La nota concluye con una exigencia clara: la libertad inmediata para los detenidos arbitrariamente y el cese de las desapariciones forzadas como herramienta de control político.
Venezuela, concluye el mensaje, no podrá avanzar hacia una verdadera transición democrática mientras existan ciudadanos privados de su libertad bajo estas condiciones de indefensión total.
“Crímenes de lesa humanidad”
Venezuela está cambiando, desde el operativo orquestado por el Gobierno de Donald Trump, en el que fue arrestado el líder chavista, Nicolás Maduro. El dictador se encuentra siendo juzgado por un tribunal estadounidense por crímenes de lesa humanidad y narcoterrorismo.
Por medio de un comunicado, la ONU señaló que es esencial garantizar que el Maduro responda por estas violaciones, entre ellas ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y actos de tortura. Sin embargo, aseguran que no amerita la intervención de Estados Unidos en la nación.
Las elecciones presidenciales de 2024 desataron protestas que dejaron 28 muertes y 2.400 arrestos por el recrudecimiento de la represión policial después de que la oposición venezolana denunciara un fraude y ratificara la victoria de Edmundo González Urrutia, candidato apadrinado por la líder opositora María Corina Machado.
“Se han producido 88 nuevas excarcelaciones a personas privadas de libertad por delitos cometidos en el marco de acciones violentas, de sectores extremistas tras el proceso electoral del 28 de julio de 2024”, informó el Ministerio del Servicio Penitenciario el 1 de enero, a pocos días del operativo que dio captura a Nicolás maduro.
Con información de AFP.