Flávio Bolsonaro llegó este miércoles a Florida tras huir de su país vía Argentina y Ecuador, días después de haber perdido la elección ante el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El senador conservador, de 45 años, bajó en un jet privado en el aeropuerto de Opa-locka, en las afueras de Miami, al final de un cinematográfico escape que causó estupefacción dentro y fuera de Brasil.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado en Brasil, huyó de su país a Argentina el martes por la noche y partió en avión hacia Ecuador, donde hizo una breve parada el miércoles de madrugada para despegar hacia Estados Unidos. El Departamento de Estado dijo que Estados Unidos le concedería visado a él y a su familia, que lo acompaña en la huida.
Flávio Bolsonaro no reconoció su derrota electoral tras el balotaje del domingo contra el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. Tenía orden judicial de no salir de su país por una investigación por lavado de dinero.
Su hermano Eduardo Bolsonaro, que era diputado, vive en Estados Unidos y es investigado también en Brasil en varias causas judiciales.
La salida de Bolsonaro de Brasil estuvo rodeada de gran confusión. Medios estadounidenses reportaron el martes que el político brasileño ya estaba en el país norteamericano.
Fuentes del Gobierno de Argentina, cuyo presidente Javier Milei es un aliado de los Bolsonaro, desmintieron que el senador hubiera ingresado al país. Pero horas después, la Dirección Nacional de Migraciones argentina comunicó que Bolsonaro había cruzado la frontera poco antes de medianoche “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal”.
Bolsonaro, su mujer y sus dos hijas abordaron luego en el aeropuerto argentino de Puerto Iguazú “un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly SA con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador”, señaló el comunicado en X de la Dirección de Migraciones.
En la madrugada del miércoles, la aeronave aterrizó en Guayaquil, donde cargó combustible y volvió a despegar una media hora después, señalaron reporteros de AFP en el lugar.
El presidente Donald Trump es un cercano aliado de la familia Bolsonaro. El lunes denunció que las elecciones de Brasil fueron “amañadas”. El mismo día, Flávio Bolsonaro dijo que la justicia brasileña le había prohibido dejar el país en un “intento de intimidarlo”.
También negó cualquier intención de partir y aseguró que iba a ejercer de jefe de oposición. “Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración”, dijo en un video. El senador es investigado por supuesta corrupción y lavado de dinero en el financiamiento de una película sobre su padre, entre otras pesquisas abiertas.
Lula dijo el martes no tener “informaciones precisas” sobre una huida de su rival electoral, pero que esta sería “vergonzosa”, según él. “Brasil es su segunda patria, la primera es lamerle las botas a Estados Unidos”, cargó el presidente reelecto durante el festejo de su 81 cumpleaños en Brasilia.
*Con información de AFP.