El abogado ultraconservador José Antonio Kast asumió el miércoles la presidencia de Chile con la promesa de iniciar un “gobierno de emergencia” y anunció de inmediato medidas para combatir la inmigración irregular.
Kast, de 60 años, llegó a la presidencia de Chile con un discurso de mano dura contra la delincuencia y la inmigración ilegal, las dos mayores preocupaciones de los chilenos. Una de sus primeras decisiones fue ordenar la construcción de “barreras físicas” en la frontera con Bolivia para detener el paso de los migrantes.
En su primer mensaje a la nación, desde uno de los balcones del palacio presidencial, prometió además que el “gobierno de emergencia” no será un “eslogan”. “Para enfrentar las emergencias en seguridad, en salud, en educación, en empleo, Chile necesita un gobierno de emergencia y eso es lo que vamos a tener”, señaló ante miles de sus seguidores en Santiago.
Kast agregó que “a los adversarios de Chile”, como llama a los delincuentes nacionales y extranjeros, “los vamos a perseguir, los vamos a encontrar, los vamos a juzgar y los vamos a condenar”.
La asunción del ultraderechista se llevó a cabo en una ceremonia ante el pleno del Congreso en la ciudad de Valparaíso, a 110 km de Santiago, en la que relevó al mandatario izquierdista Gabriel Boric, en el poder en los últimos cuatro años.
Cerca de las 9 de la noche, el presidente firmó los primeros seis decretos de su Gobierno, de los cuales tres están destinados a detener la migración irregular, que fue una de sus promesas durante la campaña. Kast ordenó construir “barreras físicas” en la frontera con Bolivia, donde entra la mayoría de los migrantes sin documentos, sobre todo venezolanos.
“Le solicito la colaboración activa en el aumento de funcionarios” en esa zona y “la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal”, le pidió el mandatario al jefe del Ejército, Pedro Varela. En Chile hay cerca de 337.000 extranjeros sin la documentación requerida, según datos oficiales.
El mandatario anunció también una “auditoría” a todos los ministerios para informarse de la situación en que la administración saliente de Gabriel Boric dejó el gobierno. “Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar”, criticó Kast en su mensaje. Como gesto de austeridad, según señaló, vivirá junto a su esposa Pía Adriasola en el palacio presidencial, ya que sus antecesores alquilaban viviendas a cuenta del Estado.
Con información de AFP.