El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este jueves que se restringirán las manifestaciones en todo el país durante los próximos días para restablecer el orden tras los disturbios del pasado sábado por cuenta de las protestas que han paralizado a la nación gala; también convocó un consejo de defensa para el viernes con el fin de adoptar medidas adicionales de seguridad.
“Cuando se trate de organizaciones sindicales que quieran seguir manifestándose, los prefectos propondrán recorridos alternativos. Cuando no sean organizaciones sindicales, prohibiremos las concentraciones siempre que sea posible, para garantizar la calma y proteger los comercios y los edificios públicos”, aseguró.
Las solicitudes de manifestaciones que se presenten dentro del territorio francés se examinarán “conforme a la ley” y se les propondrán “itinerarios alternativos para proteger los centros urbanos, especialmente comercios y edificios públicos”, según manifestó el mandatario francés.
“Para los próximos días y, en particular, para el sábado, la línea de actuación está claramente definida: allí donde se pretendan organizar manifestaciones o concentraciones sin legitimidad para hacerlo, serán prohibidas por los prefectos. No es el momento de hacerlo; queremos que la calma vuelva a todas partes”, declaró Macron este jueves 22 de octubre.
El presidente francés denunció el jueves “actos sediciosos” de grupos “de ultraizquierda”, a los que acusa de querer “hacer caer la República”, tras los actos violentos y saqueos cometidos durante las manifestaciones por el alto coste de la vida. Varias ciudades francesas fueron escenario de enfrentamientos y saqueos cuando jóvenes enmascarados tomaron las calles el pasado fin de semana.
“Hemos tenido a la vez actos políticos e incluso sediciosos llevados a cabo por grupos organizados de ultraizquierda cuyo objetivo es hacer caer la República”, afirmó Macron al término de una reunión en el Palacio del Elíseo con los servicios de inteligencia, acusados de no haber previsto la magnitud de la movilización del sábado.
Después de los actos violentos, las autoridades ordenaron tres noches de toque de queda en zonas de varias ciudades como París y Lyon, la tercera más grande del país. La revuelta ha sacudido al gobierno a pocos meses de las elecciones presidenciales de abril y mayo, a las que Macron no puede presentarse y en las que parte como favorita la ultraderechista Marine Le Pen, según las encuestas.
Los organizadores de las manifestaciones, el movimiento de los chalecos amarillos y los sindicatos, preveían más protestas a nivel nacional el sábado, y una huelga general y manifestaciones el 5 de noviembre.
*Con información de AFP.