El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se pronunció este domingo, 18 de octubre, tras los fuertes disturbios registrados en París y en otras ciudades del país.
“Nada justifica ni excusa los actos de violencia de ayer. Las fuerzas del orden hicieron todo lo posible y resistieron”, expresó. “Quienes intenten hacer caer a la República tendrán que responder por ello”, sostuvo el mandatario en un discurso televisado, llamando no obstante a no “confundir” a los vándalos con los cientos de miles de personas que manifestaron pacíficamente el sábado contra el encarecimiento de la vida.
“Todos sentimos esta noche rabia y vergüenza (...) Ver las calles de nuestras ciudades devastadas de este modo es insoportable”, lamentó el mandatario, quien prometió “ayudas rápidas” y expresó su “apoyo” a los comerciantes y artesanos afectados por los saqueos.

A seis meses de la elección presidencial, a la que ya no puede presentarse, el caos registrado el sábado, cuando también fueron incendiados o dañados varios ayuntamientos, puso bajo presión al Gobierno, acusado de no haber anticipado el riesgo de desbordamientos.
“He pedido al gobierno que saque todas las lecciones necesarias en materia de información y anticipación y que haga lo necesario para que no pueda volver a ocurrir”, agregó el presidente centroderechista, que prometió “transparencia total”.

Macron responsabilizó por la violencia a “facciosos de grupúsculos de extrema izquierda, a los que se suman numerosos delincuentes”, y reiteró que los autores de los destrozos y de los saqueos “pagarán” y “responderán” por sus actos.

A los cientos de miles de personas que manifestaron el sábado contra el encarecimiento de la vida, les dijo que sus reclamos son “legítimos”, pero no realizó ningún anuncio, más allá de asegurar que su gobierno “hace todo lo posible”.
Respecto a los jóvenes que desde finales de septiembre reclaman mejores condiciones en los liceos y que el sábado se sumaron a las manifestaciones, pidió que sean escuchados “sin prejuicios y sin minimizar las dificultades”.
El presidente también tuvo un mensaje para la clase política, a la que pidió “condenar sin ambages” la violencia urbana, máxime cuando el Gobierno y la extrema derecha acusan al partido de izquierda radical La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon de alentarla.
“Cada uno debe asumir sus responsabilidades. El país necesita orden, calma y no una escalada” y “merece una buena elección presidencial”, agregó.
*Con información de AFP.
