SEMANA: ¿Cómo va la labor de la misión de expertos de Israel en Cali?

Roni Kaplan (R. K.): En Cali seguimos trabajando principalmente en la parte de rescate y, por otro lado, en la clasificación de estructuras. Los rescatistas de la delegación humanitaria de la Fuerza de Defensa de Israel, junto con los cuerpos locales, principalmente Bomberos Cali, pero también muchos otros cuerpos, hemos logrado extraer de los escombros 25 de los 27 cuerpos que estaban en tres de los sitios que nos asignaron para nuestro trabajo.

Uno de esos sitios es el edificio Vanessa, en el cual, hasta este momento, los rescatistas, junto con Bomberos Cali y otros cuerpos, han extraído tres de los 14 cuerpos atrapados bajo los escombros. Estamos en el sexto día de operaciones. La operación nuestra se llama Tacto de Amigos y es una expresión del vínculo y la amistad entre nuestros países, y de nuestro compromiso de estar junto al pueblo colombiano en este momento.

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SEMANA: ¿Cómo ha sido el recibimiento para ustedes en Cali?

R. K.: El recibimiento fue, como lo dice la palabra Cali, sumamente cálido. Muchísima calidez, tanto de los rescatistas caleños y de todos los cuerpos que están acá en el tema de la emergencia, como de los voluntarios. Eso nos llamó poderosamente la atención: aprendimos mucho del trabajo de los voluntarios aquí, en cada uno de los sitios donde trabajamos.

La comunidad judía de Cali también tuvo para nosotros un recibimiento sumamente cálido, al igual que otras comunidades. Eso es, en general, lo que hemos visto en el terreno, amén de algunos ataques en redes sociales que no se expresaron en ningún momento en el terreno.

Equipo de búsqueda y rescate de Israel en Cali para reforzar labores tras el terremoto. Foto: Bomberos de Cali

SEMANA: ¿Cómo ha sido la coordinación con las autoridades hasta ahora?

R. K.: La coordinación con las autoridades fue de altísimo nivel, tanto con el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo como con los Bomberos de Cali y la Alcaldía de Cali. Vinimos a aportar todo lo que tenemos en términos de experiencia, conocimiento y tecnología, y nos llevamos también muchísimo conocimiento.

A mí, en lo personal, me llamó poderosamente la atención el liderazgo de los Bomberos Cali, al igual que la labor del alcalde de Cali. Creo que la forma en que manejaron esta emergencia en los primeros días va a ser estudiada por muchos años en muchos otros lugares donde hay peligro de un terremoto.

SEMANA: ¿Cómo fue el momento en el que les pidieron que vinieran a Colombia?

R. K.: Nosotros somos la Unidad de Rescate y Salvamento del Comando de Defensa Civil de las Fuerzas de Defensa de Israel. Como unidad habíamos venido de Venezuela unos días atrás, antes del pasado jueves, y el pasado jueves, a las tres de la mañana en Israel, nos solicitaron que en el lapso de una hora y media estuviéramos presentes en la base para salir al aeropuerto.

Somos 82 personas, la enorme mayoría de ellos reservistas, entre oficiales y soldados, que nos voluntariamos para venir aquí. Dejamos a la familia, dejamos el trabajo y dejamos también todo el resto de los quehaceres allá en Israel para venir a Cali. El judaísmo no nos enseña a mirar el sufrimiento, nos enseña a responder a él. Y nuestra historia también nos ha enseñado eso.

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SEMANA: ¿Cómo fue ese traslado desde Venezuela hasta Cali?

R. K.: Somos civiles en el día a día y, de acuerdo con la ley de seguridad en Israel, o la ley de defensa, mejor dicho, nos pueden llamar mediante la orden número 8 en el momento que sea necesario. Con una hora y media de antelación, prácticamente, salimos a la base. De ahí nos vinimos a Colombia en un avión de la Fuerza Aérea. Aterrizamos en el aeropuerto internacional de Cali a las 7:45 de la mañana y, de ahí, directamente, la comandancia de la delegación fue hacia los Bomberos Cali para que nos asignaran los distintos sitios de trabajo. Mientras nos esperaban todavía en el aeropuerto nuestras fuerzas, es decir, la delegación misma, desde la Comandancia de Bomberos se les dio la orden a los distintos equipos de la delegación de salir a los puntos asignados. Desde entonces estamos trabajando. Ya es el sexto día que estamos aquí y, como te decía, es todo codo a codo, todo junto con las autoridades locales y con los cuerpos locales.

SEMANA: ¿Hasta cuándo va a estar la misión de Israel en Colombia?

R. K.: No tenemos en este momento una fecha exacta. Estamos avanzando en nuestras misiones. En esos tres edificios asignados pudimos rescatar 25 de 27 cuerpos. En la parte de clasificación de estructuras también hay mucho trabajo. Hemos ayudado en la clasificación de 220 recintos educativos, la mayoría de ellos escuelas; 45 centros de salud, la mayoría hospitales y clínicas; tres recintos o estructuras de la Alcaldía; dos estructuras de vivienda o residenciales; y una estructura comercial. Tenemos cinco equipos trabajando para ayudar a las autoridades, en este caso de la Alcaldía, a clasificar los cientos de edificios dañados, para de esa manera poder comenzar con la etapa de reconstrucción.

Equipos de expertos nacionales e internacionales siguen evaluando los daños causados ​​por el terremoto en Cali, Colombia. Foto: AP Photo/Santiago Saldarriaga

SEMANA: Hablando un poco de eso, ¿va a estar involucrado Israel en la reconstrucción?

R. K.: Nosotros estamos acá en una delegación que es relativamente corta. Yo no creo que nos quedemos más que una semana más aquí. El proceso de reconstrucción lleva muchísimo tiempo. No es un proceso corto. Nosotros vamos a quedar a disposición de las autoridades y del pueblo colombiano para seguir en contacto y para seguir aportando lo que podamos desde allí. Nosotros venimos en un avión de la Fuerza Aérea de Israel que, cuando nos venga a buscar, tiene planificado traer toneladas de ayuda médica.

SEMANA: En redes sociales ha habido mucha polémica por su presencia en Cali, como con el mensaje del presidente Petro contra ustedes. ¿Cómo lo tomaron?

R. K.: Simplemente, hay algunas personas que utilizan una tragedia con objetivos propios que yo desconozco. No conozco la política interna. En lo personal, no es algo que me enoja, sino que me duele, me entristece. Nosotros vivimos hoy en día en tiempos en los que el odio intenta dividir a las personas, el odio intenta dividir a las sociedades y, lamentablemente, quieren convertir a Israel en un chivo expiatorio. Nuestra respuesta no es el resentimiento, es actuar de acuerdo con nuestros valores: intentar salvar vidas o, por desgracia, salvar en muchos casos cuerpos que puedan ir a un santo sepulcro; ayudar al prójimo y estar presentes cuando más se nos necesita.

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SEMANA: ¿Cómo responderles a estas personas y sus mensajes de odio?

R. K.: Nosotros veníamos ahora de Venezuela, que es un país con el que, cuando fuimos, teníamos razones diplomáticas. Es la delegación número 39 que hacemos en sitios de desastre como Fuerza de Defensa de Israel en las últimas décadas, en cinco continentes distintos. Es eso, básicamente: mucha tristeza al escuchar esos comentarios de odio y ver el odio. El odio es duro porque, al fin y al cabo, el odio al israelí, el odio al judío, no es distinto del odio al negro, del odio a la persona de color, del odio al homosexual o de cualquier tipo de odio. Es simplemente odio y es terrible verlo. Yo, en parte, lo sentí en mi persona, contra mi persona, como el depositario del odio contra Israel. Es muy triste verlo y no tiene absolutamente nada que ver con la realidad.