El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta uno de los mayores reveses políticos de su segundo mandato. Los demócratas lograron arrebatarles a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y del Senado, en una jornada electoral que se convirtió en un duro mensaje contra la Casa Blanca y su agenda.
La Cámara de Representantes fue el primer gran golpe para los republicanos. Los demócratas consiguieron conquistar escaños que estaban en manos de sus rivales, una ganancia suficiente para alcanzar la mayoría si mantienen los distritos que ya controlaban. Según las predicciones de NBC News, tendrán 244 sillas frente a las 218 necesarias para ser mayoritarios.
En el Senado, la contienda también dejó resultados adversos para el partido del presidente. Los demócratas conquistaron dos escaños republicanos especialmente importantes: Carolina del Norte, con la victoria del exgobernador Roy Cooper frente a Michael Whatley, y Carolina del Sur, donde Annie Andrews protagonizó una de las sorpresas de la noche al derrotar a Darline Graham, candidata respaldada por Trump.
También fueron sonadas las victorias demócratas en Texas con James Talarico, en un estado que desde 1988 no tenía un senador demócrata. En Kansas triunfó el demócrata Adam Hamilton; Ohio tuvo como ganador al opositor Sherrod Brown, y en Iowa la contienda entre Josh Turek y Ashley Hinson fue una de las más reñidas de la noche.
Los demócratas también conservaron el escaño de Georgia, donde Jon Ossoff consiguió la reelección, y el de Nuevo Hampshire, mientras los republicanos lograron mantener otros puestos en estados como Arkansas, Oklahoma y Kentucky. La definición de la mayoría del Senado dependía de los resultados de varias contiendas que seguían en disputa durante la noche electoral.
Con los resultados de este martes, el Partido Demócrata tendrá mayorías en ambas cámaras, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, en un claro rechazo al presidente Donald Trump.
El avance demócrata se produjo en medio del descontento de los votantes con la situación económica y el costo de vida. Según la encuesta electoral de AP, la preocupación por los precios fue uno de los factores centrales de la decisión de los ciudadanos. La mayoría de los votantes también expresó inconformidad con el rumbo del país y consideró que el Congreso debía ejercer mayores controles sobre el presidente.
El presidente Trump había pedido a sus seguidores que votaran como si él mismo estuviera en las papeletas y participó activamente en la campaña de varios candidatos republicanos, especialmente en estados donde el partido enfrentaba contiendas difíciles.