Rusia liberó este miércoles 21 de octubre a Stephen Hubbard, un ciudadano estadounidense de 74 años que llevaba más de cuatro años encarcelado por acusaciones relacionadas con la guerra en Ucrania.
El anuncio se produjo durante una reunión en San Petersburgo entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y Steve Witkoff, enviado especial del mandatario estadounidense Donald Trump.
Hubbard, un profesor jubilado originario de Michigan, había sido detenido en abril de 2022 en la ciudad ucraniana de Izium, durante los primeros meses de la invasión rusa.
Las autoridades de Moscú lo acusaron de combatir junto a las fuerzas ucranianas y de participar en actividades mercenarias.
En 2024, un tribunal ruso lo condenó a seis años y diez meses de prisión tras un proceso judicial celebrado a puerta cerrada. Según la versión de la Fiscalía rusa, Hubbard se había incorporado a una unidad de defensa territorial ucraniana y habría recibido entrenamiento, armas y municiones.
Sin embargo, su familia cuestionó las acusaciones. Su hermana, Patricia Hubbard Fox, rechazó que el estadounidense hubiera participado en actividades militares, mientras que su abogado, Martin De Luca, sostuvo que los cargos eran falsos.
Washington había incluido a Hubbard en la categoría de ciudadanos estadounidenses detenidos injustamente en el extranjero.
La excarcelación coincidió con la visita de Witkoff a Rusia para sostener conversaciones con Putin sobre la guerra en Ucrania.
Durante el encuentro, el enviado estadounidense agradeció al mandatario ruso por permitir que Hubbard regresara con su familia y transmitió el reconocimiento de Trump y de Estados Unidos.
El presidente estadounidense también confirmó la liberación mediante una publicación en su plataforma Truth Social. Según Trump, había solicitado directamente a Putin la excarcelación durante una conversación telefónica sostenida la semana anterior.
Trump aseguró que Washington no tuvo que entregar nada a cambio y afirmó que no fue necesario realizar un intercambio de prisioneros.
Por ahora, no se han divulgado públicamente todos los detalles de las gestiones diplomáticas que permitieron concretar la liberación.
El caso se produce en un momento en que la administración Trump busca impulsar negociaciones para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Witkoff llegó a Rusia después de reunirse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Oslo, donde abordaron posibles mecanismos para avanzar hacia un acuerdo de paz.
Durante el encuentro en San Petersburgo, Putin también destacó las posibilidades de recuperar la cooperación económica entre Moscú y Washington.
No obstante, el anuncio sobre Hubbard no estuvo acompañado de un acuerdo público que estableciera avances concretos para detener las hostilidades en territorio ucraniano.
La liberación representa un avance para los esfuerzos estadounidenses por recuperar a sus ciudadanos detenidos en Rusia. Sin embargo, el caso también evidencia las dificultades diplomáticas que persisten entre ambos países, cuyas relaciones siguen condicionadas por la guerra, las sanciones económicas y las negociaciones sobre seguridad.
Hubbard era, hasta su excarcelación, el último estadounidense encarcelado en Rusia que Washington había designado formalmente como detenido injustamente.
Su regreso abre una nueva etapa para su familia, mientras continúa la incertidumbre sobre otros ciudadanos estadounidenses que permanecen bajo custodia rusa.