El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que desistirá de imponer la tasa del 20 % que había propuesto para los barcos que crucen el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores marítimos para el comercio mundial de petróleo y escenario de la creciente confrontación militar entre Washington e Irán.
En su lugar, el mandatario aseguró que impulsará “acuerdos de comercio e inversión que los diversos Estados del Golfo realizarán en los Estados Unidos”, según escribió en su plataforma Truth Social.
“Esas inversiones serán ENORMES pero, al mismo tiempo, extraordinariamente buenas para ellos y para su futuro”, añadió.
Trump también afirmó que el estrecho de Ormuz “está abierto a TODO el tráfico marítimo excepto para Irán”, en medio de la escalada del conflicto con Teherán.
El lunes, el presidente había anunciado el cobro de ese peaje poco después de ordenar nuevos ataques contra objetivos militares iraníes. Las fuerzas de Irán, por su parte, mantienen operaciones contra posiciones estadounidenses y de sus aliados en Oriente Medio.
Además, Trump aseguró que a partir de este martes volverá a imponer un bloqueo sobre los puertos iraníes. El mandatario ha reiterado en los últimos días que se le acabó la paciencia con Teherán.
Irán, por su parte, sostiene que tiene autoridad para controlar el estrecho de Ormuz y defiende su derecho a cobrar un peaje a los transportistas internacionales que transitan por esa vía.
El tránsito por el estrecho ya se había visto limitado desde el inicio de las operaciones militares a finales de febrero, por lo que el mercado energético mundial lleva cerca de cinco meses con restricciones en una de sus rutas más estratégicas.
Ante la posibilidad de un nuevo bloqueo, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió este martes que una eventual interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz podría tener “graves consecuencias socioeconómicas y humanitarias”.
En un comunicado, Türk expresó su preocupación por las informaciones sobre un posible cierre del estrecho, una ruta clave para el transporte de alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales de la que dependen millones de personas.
El funcionario también alertó de que la reanudación de los bombardeos, los más intensos desde el alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán en abril, pone en riesgo los esfuerzos diplomáticos y agrava la inestabilidad regional.
Por ello, instó a las partes a proteger a la población civil, priorizar la diplomacia y la desescalada, y regresar de inmediato al alto el fuego en cumplimiento del derecho internacional.
*Con información de AFP.