El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, demandó al magnate de los medios, Rupert Murdoch, y al diario neoyorquino, Wall Street Journal, en julio, después de la publicación de un reportaje sobre una carta de cumpleaños que supuestamente envió a Jeffrey Epstein, examen del presidente estadounidense.
En el reportaje que motivó la demanda, The Wall Street Journal afirma que Trump escribió una carta de cumpleaños con tintes “obscenos” a Epstein en 2003 por su 50 cumpleaños.
La publicación del medio afirmaba que la carta de Trump incluía un dibujo hecho a mano por el entonces magnate inmobiliario de una mujer desnuda y hacía referencia a un “secreto” compartido entre ambos.
Ante este hecho, un juez federal de Estados Unidos desestimó el lunes una demanda por difamación en la que el presidente estadounidense Donald Trump reclamaba 10.000 millones de dólares a The Wall Street Journal.
El juez de distrito Darrin Gayles señaló que Trump no había logrado demostrar que el periódico que es propiedad de Murdoch hubiera publicado a sabiendas declaraciones falsas, requisito para que se considere difamación.
Según la jurisprudencia de la Corte Suprema de Estados Unidos, las figuras públicas como un presidente deben demostrar que la información fue publicada con conocimiento de su falsedad o con desprecio temerario por la verdad.
Y el juez consideró que la demanda no cumplía con ese requisito, lo que representa un revés importante para Trump en su intento por llevar el caso a juicio. Los tribunales suelen proteger la libertad de prensa, salvo en casos donde exista evidencia clara de falsedad deliberada.
La demanda se volverá a presentar
El equipo de Trump ha insistido en que el reportaje afecta su reputación y que continuará con acciones legales, y un portavoz aseguró que la demanda se volvería a presentar.
“El presidente Trump seguirá el fallo y las indicaciones del juez Gayles para volver a presentar esta contundente demanda contra el Wall Street Journal y todos los demás demandados”, declaró el portavoz en un comunicado.
Esta demanda es una de las acciones del presidente republicano contra los medios de comunicación, a los que acusa de publicar noticias falsas en su contra. El caso también reaviva el debate sobre la relación entre el poder político y los medios en Estados Unidos, especialmente en un escenario donde las demandas por difamación se han convertido en una herramienta recurrente en disputas públicas.
*Con información de AFP.