SEMANA revela el informe de carácter reservado que el Gobierno nacional y la fuerza pública mantienen en secreto y estaban evitando que se hiciera público. El explosivo documento revela cómo los grupos criminales se extendieron y adueñaron de casi medio país, al amparo de la paz total del presidente Gustavo Petro.

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Las cifras que contiene el documento, de más de 140 páginas, revelan el conteo del enemigo y muestran cómo las organizaciones criminales se han venido extendiendo hasta “colonizar” casi medio país. En su orden, la expansión la encabeza el grupo narcotraficante del Clan del Golfo y lo siguen el ELN, las disidencias de Iván Mordisco, Calarcá y Walter Mendoza.

Estas agrupaciones criminales, según el informe secreto, hacen presencia en más de 420.000 kilómetros cuadrados del 1.100.000 que tiene Colombia. Su expansión territorial durante la paz total fue del 36 por ciento, y su fortalecimiento en capacidades fue del 87 por ciento.

El informe de la Apreciación Crítica de la Amenaza, Accam 2026, muestra que en 2022, cuando Petro asumió como presidente, los grupos criminales hacían presencia en 312.378 kilómetros cuadrados, pero, cerrando 2025, la cifra llegó a 421.000. La evolución año por año fue así: 2022, 15.120 kilómetros cuadrados; 2023, 18.334; 2024, 21.928, y 2025, 27.800. El informe señala que la organización que más se fortaleció durante el Gobierno Petro, con un 36 por ciento de alcance, fue el Clan del Golfo, estructura catalogada por Estados Unidos como terrorista y un cartel del narcotráfico.

El Clan del Golfo, de alias Chiquito Malo, fue el que más creció. Foto: CORTESIA

En segundo lugar se encuentra el ELN con un alcance del 25 por ciento; siguen las disidencias de alias Iván Mordisco, con un 11 por ciento; alias Calarcá, 11 por ciento, y alias Walter Mendoza, 8 por ciento.

Las cifras plantean una preocupante situación. El Clan del Golfo en 2022 tenía 4.000 hombres en armas y redes de apoyo al terrorismo; en 2023, crecieron 7 por ciento al llegar a 6.000 integrantes; en 2024, su aumento fue del 9 por ciento, con 7.600 hombres; y, para 2025, la cifra en integrantes es cercana a los 10.000, para un incremento del 11 por ciento.

Esta organización narcotraficante se ha adueñado de 129.000 kilómetros cuadrados, en donde actúan a sus anchas y mantienen los negocios de tráfico y minería ilegal de oro. Es decir, más del 56 por ciento de los departamentos, en 340 municipios de los 1.120 que tiene el país. Los combatientes y sus redes de apoyo están en 5.300 veredas. Cuenta con 3.400 hombres en armas y 6.600 en redes.

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Su estructura más temida es Arístides Meza Páez, con más de 2.800 hombres. Le siguen Juan de Dios Úsuga con 2.310 hombres y Roberto Vargas Gutiérrez con 1.762.

Una de sus fortalezas, según el delicado informe en poder de SEMANA, es que se encuentra a la vanguardia en inteligencia con la modernización de equipos satelitales, aplicaciones cifradas y drones.

Crecimiento de estructuras en total de integrantes.

Incluso, en el documento, las agencias de seguridad del Estado le advierten al Gobierno Petro que las zonas de ubicación temporal, donde se tiene prevista la concentración del Clan del Golfo para seguir con la negociación, tienen el fin criminal de robustecer sus sistemas económicos y armados. Desde el Gobierno, al parecer, hicieron caso omiso.

En el informe reservado le señalan al jefe de Estado que el Clan del Golfo tiene una intención clara de penetrar Cundinamarca, Tolima y Medellín, y que para ello buscan crear un brazo armado bajo el nombre de Edwin Román Velásquez Valle.

Incremento de grupos criminales.

ELN

El panorama del ELN no es menos grave que el del Clan del Golfo. Su evolución durante el Gobierno Petro, que prometió acabar esta organización criminal en tres meses, es crítica para el orden público y la seguridad nacional.

La guerrilla hace presencia en cerca de 92.000 kilómetros cuadrados. En 2022, contaba con 5.900 integrantes. En 2023, más de 6.300; en 2024, su variación fue baja, pero en 2025 su fortalecimiento llegó a cerca de 7.000 integrantes.

En el informe, las agencias de seguridad del Estado le manifiestan al presidente que la guerra que se vivió en el Catatumbo, Norte de Santander, se dio por la ruptura de alianzas entre el ELN y las disidencias de las Farc de alias Calarcá. Explican que la confrontación desencadenó que la violencia del ELN se trasladara al sur de Bolívar y Antioquia, donde se han visto reiterados hechos terroristas de la guerrilla.

Bandera del ELN. Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANA

“El Ejército de Liberación Nacional (ELN) atraviesa una fase de reafirmación estratégica en la que combina acción armada, disputa política y posicionamiento discursivo”, señala el informe.

Calarcá

Las disidencias lideradas por Alexánder Díaz Mendoza, alias Calarcá, tienen un capítulo especial en el documento de inteligencia. Allí se asegura que la intención de este brazo armado es buscar un reconocimiento político por parte del Gobierno.

Además, señala el documento que “esta facción ha fortalecido sus dinámicas delictivas de manera paralela al proceso de paz”. El análisis muestra que Calarcá ha ampliado su presencia territorial en los departamentos de Meta, Guaviare, Putumayo, Caquetá y Norte de Santander, en especial en el Catatumbo.

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En el documento se le informa al presidente Gustavo Petro que durante 2025 Calarcá creó dos nuevos grupos: Joaquín González, en Roncesvalles, Tolima, que se proyecta hacia Jamundí, en el Valle del Cauca; y en Antioquia se ordenó la creación de la Comisión 34, con influencia en Chocó. “En cumplimiento de la expansión delictiva en el territorio”.

Las disidencias de alias Calarcá están más fuertes que nunca. Foto: semana

Así mismo, el documento secreto le comunica al jefe de Estado sobre el reclutamiento forzado de menores de edad por parte de Calarcá en Meta, Huila, Putumayo, Tolima, Guaviare, Chocó, Tibú, sur de Bolívar, Cesar, Caquetá y Amazonas.

Es tan detallado y delicado el informe que explica incluso cuáles son los bloques de la organización de Calarcá encargados del reclutamiento. Son Jorge Suárez Briceño, Magdalena Medio, Gentil Duarte y el frente Raúl Reyes.

Además, el documento muestra las nuevas alianzas de Calarcá con grupos de alto impacto criminal de Brasil, Ecuador y Perú. Dentro de sus múltiples formas de guerra híbrida, como la han denominado las Fuerzas Militares, están las asonadas en el campo pseudopolítico. “El cual tiene como propósito interrumpir el accionar de las Fuerzas Militares que adelantan su misión constitucional”, señala el Accam.

Calarcá hace presencia, de acuerdo con el documento, en 66.100 kilómetros cuadrados, donde siembra muerte y horror con cerca de 3.000 hombres. Está en el 34 por ciento de los 32 departamentos, en 1.800 veredas, y cuenta con más de 1.600 hombres en armas y más de 1.200 en redes de apoyo al terror.

Presencia territorial.

Los bloques de Calarcá están conformados así: Gentil Duarte, con 1.200 integrantes; Jorge Suárez Briceño, 1.468, y Raúl Reyes, 250. Las agencias de seguridad nacional en el documento le advierten al presidente que las disidencias de Calarcá buscan un fracaso en las mesas de diálogo, mientras el Gobierno ha insistido en sostener esa negociación.

“Por el contrario, proyecta (Calarcá) su permanencia en el territorio, ante el eventual fracaso del escenario de diálogo”, señala el informe.

El análisis de las agencias de seguridad es claro: Calarcá está aprovechando la paz total para robustecerse. “Probablemente, el desdoblamiento de la estructura 36 para crear la subestructura 5, con posible área de influencia en Antioquia”.

Incluso inteligencia encontró una estrategia desconocida llamada cabecillas fantasmas. “Quienes ejercerán control social y territorial sin permanecer en el grupo armado, coaccionando a la población civil como escudo humano para limitar las operaciones”.

Mordisco

En el caso de Iván Mordisco, cabecilla de las disidencias de las Farc del Estado Mayor Central (EMC), el informe advierte que hay una descomposición de mando y control, pero que al Gobierno le hicieron creer que había unidad para entrar en la paz total.

Tras el quiebre de los diálogos y la división con Calarcá, Mordisco mantuvo su dinámica, fortaleciendo el reclutamiento de menores de edad, la ofensiva con drones con explosivos y planes de sicariato en Valle del Cauca, Cauca, Huila, Nariño y Guaviare.

Iván Mordisco sigue siendo el cabecilla más buscado. Foto: semana

Señala el informe que Mordisco sostiene también una guerra con Calarcá para mantener socios internacionales de Brasil, Ecuador, Perú, México y Europa. Mordisco, a diferencia del Clan del Golfo, que busca fortaleza en la minería ilegal, sigue dedicado al narcotráfico.

“Adicionalmente, se evidencia la ejecución de acciones de carácter pseudopolítico y zonal, las cuales han adquirido mayor relevancia”, indica el documento de más de 140 páginas. Incluso menciona que la estructura 18 Ramón Ruiz de Calarcá busca cambiarse de bando hacia Mordisco.

Disidencias de Iván Mordisco.

Mordisco y sus hombres ejercen control en 97.500 kilómetros cuadrados, con una presencia de 4.300 hombres. En 2024, el EMC tenía 3.290 hombres y en diciembre de 2025 superó los 4.000, para un incremento solo en ese periodo de más del 8 por ciento.

EL EMC está en el 44 por ciento de los departamentos, en 120 municipios y 2.400 veredas. Cuenta con 2.900 hombres en armas y 1.400 en redes de apoyo al terrorismo.

A través del plan Manuel Vive, Mordisco dio la orden de tener una incidencia directa en el “escenario electoral de 2026”.

“Se prevé la incidencia directa mediante la ejecución de acciones direccionadas a la afectación del escenario electoral, mediante constreñimiento poblacional, imposición de restricciones a candidatos en sus áreas de injerencia, con posibilidad de afectar su seguridad”, le advierten las Fuerzas Militares al presidente Petro.

Iván Márquez

El panorama de la Segunda Marquetalia de Iván Márquez, el otro temido cabecilla de las disidencias de las Farc, no deja de preocupar. El informe asegura que hay una fuerte división interna, pero que esto no lo ha debilitado en el territorio.

Hace presencia en 39.000 kilómetros cuadrados, con 580 hombres. Está dividido en cinco departamentos, en 12 municipios y 80 veredas. Tiene 340 hombres en armas y 245 en redes de apoyo al terrorismo.

“Continúa fortaleciendo sus capacidades en territorio venezolano con énfasis en adquisición de material de guerra, intendencia y tecnología”, dice el informe. Incluso señala que la arremetida de la Segunda Marquetalia se debe a la suspensión de negociadores de siete cabecillas.

En materia económica, sostiene que durante la paz total los grupos criminales se han hecho extremadamente ricos. El Clan del Golfo, en minería ilegal durante los cuatro años del Gobierno Petro, ha logrado rentas por 58 billones de pesos, es decir, un promedio de 14,7 billones por año.

Presencia del Clan del Golfo.

“El Clan del Golfo consolidó control sobre amplias zonas de explotación ilícita de yacimientos mineros, alcanzando injerencia en 81 municipios y controlando aproximadamente el 92 por ciento del oro extraído ilegalmente en áreas estratégicas”. La expansión criminal, señala el informe, les hará tener un papel importante en el calendario electoral de 2026.

Para medir el fortalecimiento de los grupos criminales, las agencias de seguridad nacional tuvieron en cuenta 71 variables, dándoles prioridad a 30, donde fueron destacados el impacto pseudopolítico, armado, mando y control, recursos y territorios.

Presencia criminal.

Es de anotar que, en medio de la paz total del presidente Gustavo Petro, y según cifras del propio Ministerio de Defensa, en el país se han registrado más de 400 masacres, que dejaron 1.447 víctimas de 2022 a 2026.

Los homicidios superaron los 60.000. Todos los inicios de año fueron al alza en materia de muertes violentas: en enero de 2023 se presentaron 2.210 casos, 2.358 en 2024, 2.437 en 2025 y 2.495 en 2026. Las cifras no dejan dudas de la arremetida de las fortalecidas disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo: entre 2022 y 2026 han asesinado a 196 integrantes de la fuerza pública y otros 1.042 han resultado heridos.

Desde el año 2022 hasta lo corrido de 2026 se presentaron 275 casos de terrorismo contra la infraestructura del país, es decir, acciones violentas que afectaron oleoductos, poliductos, gasoductos, vías o puentes.

De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Defensa, en 2022 –cuando llegó Petro al gobierno– se registraron 200 casos de terrorismo, 171 en 2023, 142 en 2024, 197 en 2025 y, la más preocupante, 216 en lo que va de 2026, para un total de 926 acciones.