La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) emitió este domingo, 30 de noviembre, un nuevo concepto sobre el volcán Puracé, que se mantiene en alerta naranja por cambios importantes en su comportamiento. Expertos dan cuenta de la caída de ceniza, olor fuerte a azufre y señales sísmicas asociadas al movimiento de fluidos.

La información preliminar advierte que, en las últimas horas, se han registrado emisiones de gases y ceniza con columnas que van entre los 500 metros y 1,4 kilómetros sobre la cima.

“Entre estos eventos se destaca el de las 04:06 a. m. del 30 de noviembre, correspondiente a una señal de tremor volcánico continuo (sismos por movimiento de fluidos internos) y a una emisión significativa de gases y ceniza, con altura de columna que supera los 500 metros sobre la cima del volcán Puracé”, detalló la UNGRD.

Hay reportes de caída de ceniza fina y olor fuerte a azufre desde la vereda Río Negro, en el corregimiento de Paletará, y en los sectores Mina de Azufre, Agua Hirviendo y vía a Totoró, así como en el norte de la ciudad de Popayán.

Frente a esta situación, el comité extraordinario de manejo de desastres recomendó evacuar de manera inmediata y preventiva la “zona A1″, considerada como amenaza alta. Según los datos oficiales, en ese sector habitan, aproximadamente, 70 personas. Aunque se dio este concepto, la orden de evacuación es potestad exclusiva de las autoridades locales, según la ley.

La UNGRD aclaró que la actividad del volcán puede fluctuar, “lo cual no significa retorno inmediato a la estabilidad. Para descender a alerta amarilla se requiere tiempo y la verificación de tendencias estables. Se recomienda a las comunidades no acceder al volcán, seguir la información oficial del SGC, la UNGRD y las orientaciones de las autoridades locales”.

Es decir, mientras se mantiene el estado de alerta naranja, es posible que se presenten fluctuaciones temporales en los niveles de actividad del volcán, que en algunos momentos puede disminuir con respecto a días o semanas anteriores, pero esto no implica necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable.

Según el Servicio Geológico Colombiano, “para regresar a un nivel más estable (alerta amarilla) se requiere de un tiempo prudencial en el que se evalúan todos los parámetros monitoreados y se determinan tendencias que puedan indicar una estabilidad confiable. Con base en ello, se reitera la recomendación de no acercarse al volcán”.