Una particular escena enmarcó un juicio realizado en Bogotá contra una presunta banda delincuencial dedicada al robo de celulares y a estafas en la compra y venta de vehículos en la ciudad. Durante la audiencia, la única mujer procesada rompió en llanto mientras la magistrada leía los delitos por los que fue condenada.
Los acusados solicitaron formalmente “casa por cárcel” y fue en la respuesta de la togada a esta solicitud la que derribó en la peculiar escena. “Esta funcionaria llega a la conclusión de que (esta solicitud) es totalmente insuficiente”, declaró la juez a cargo.
La magistrada detalló: “Se impone medida de aseguramiento en sitio de reclusión en contra de la señora Luisa Fernanda Torres Vargas (...) con destino al establecimiento de reclusión de mujeres El Buen Pastor en la ciudad de Bogotá y/o el establecimiento que El Inpec designe”, fue entonces cuando la acusada se deshizo en lágrimas.
La mujer acusada, identificada como Luisa Fernanda Torres Vargas, presentaba cargos en el Juzgado 79 de Garantías de Bogotá. Vargas, quien estaba acompañada de los otros tres miembros de la señalada banda delincuencial, se mostró emocionalmente afectada cuando la juez dictaminó su destino privado de la libertad.
¿Cómo operaba la banda?
El llanto de la mujer se evidenció luego de que la togada detallara el modus operandi en el que presuntamente operaba la banda. Los hallazgos de las autoridades explican que se trata de una banda organizada, tanto que cada uno de ellos tenía roles definidos.
En cuanto al robo de celulares, se detalló que, luego de ser arrebatados de la ciudadanía “sin que muchos de ellos se dieran cuenta”, eran comercializados en el extranjero. Ahora bien, la Dijín también detalló que esta banda operaba a mano armada para lograr su cometido.
Los acusados también fueron señalados de estafar a la ciudadanía con la compra y venta de vehículos particulares. Algunas de las víctimas revelaron en Noticias Caracol cómo fueron perjudicadas por esta banda delincuencial cuando vendían su propiedad.
“Nos pusimos cita y me dijeron: ‘Listo, le vamos a comprar el carro, le vamos a dar el 10% inicial y nos lo deja para hacerle un peritaje’, y yo, por la necesidad (económica), acepté. Desde ahí, no volví a ver (el vehículo)”, reveló una de las víctimas al medio.
Los acusados ya permanecen en sus celdas; la mujer, en El Buen Pastor y los tres hombres, en la Cárcel Modelo.