La Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá impuso nueve sanciones económicas entre 2024 y 2025 a propietarios de Bienes de Interés Cultural (BIC) por realizar intervenciones sin autorización previa del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC).
Las multas, asociadas a acciones como demoliciones internas, modificaciones de fachadas, reforzamientos estructurales o ampliaciones, superan los 5.104 millones de pesos.
Según la entidad, las sanciones oscilan entre 200 y 500 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Además, se han impuesto más de 50 medidas correctivas por obras menores ejecutadas sin permiso y actualmente se adelantan 1.633 procesos por posibles afectaciones al patrimonio cultural de la ciudad.
El secretario de Cultura de Bogotá, Santiago Trujillo, aseguró que la administración distrital está haciendo uso de sus facultades para proteger los inmuebles patrimoniales. “Por primera vez, Bogotá está ejerciendo plenamente sus facultades sancionatorias y policivas para proteger el patrimonio cultural de la ciudad”, afirmó.
Trujillo explicó que las intervenciones realizadas sin autorización representan una afectación al patrimonio colectivo y advirtió que los controles continuarán.
“Estas afectaciones al patrimonio cultural representan multas que van desde 200 hasta 500 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Y hasta ahora hemos recaudado más de 5.104 millones de pesos. Lo vamos a seguir haciendo porque es nuestra responsabilidad proteger el patrimonio cultural de Bogotá”, señaló.
Bogotá cuenta con más de 6.000 Bienes de Interés Cultural y 21 barrios patrimoniales, entre ellos el Centro Histórico, La Merced, Quinta Camacho, Teusaquillo y Niza Sur.
De acuerdo con la Secretaría, además de las medidas sancionatorias, se ha buscado agilizar los procesos de autorización para intervenciones legales. Desde junio de 2024, el IDPC ha gestionado más de 3.800 proyectos de intervención patrimonial y aumentó en un 232 % su capacidad operativa.
“Más que sancionar, lo que queremos es prevenir. Queremos que los propietarios de los inmuebles patrimoniales de la ciudad puedan sacarles provecho económico, puedan disfrutarlos, sin que con ello irrespeten el patrimonio colectivo de la ciudad”, indicó Trujillo.
El funcionario también destacó la reducción en los tiempos de respuesta para los permisos. “Antes un permiso podía demorarse ocho meses, un año hasta dos años. Hoy estamos sacando, gracias a las transformaciones institucionales del IDPC, permisos hasta en un mes o dos meses”, afirmó.
Las autoridades reiteraron que toda intervención sobre un Bien de Interés Cultural requiere autorización previa del IDPC y, en los casos que corresponda, licencia de construcción.