Después de más de una década viviendo en Estados Unidos y de pasar cerca de un mes detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Franklin Humberto Coral Garrido, conocido en redes sociales como Beto Coral, regresó este jueves, 16 de julio, a Colombia.
El activista aterrizó en Catam, a bordo de una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que transportó también a 73 connacionales deportados desde Estados Unidos.
En el vuelo también venían 16 mujeres adultas, 46 hombres y 11 menores de edad, para quienes se dispuso un protocolo especial de atención y protección integral.
A su llegada, Coral fue recibido por Migración Colombia y la canciller Rosa Villavicencio, quien se encargó de la gestión de su llegada al país en un vuelo humanitario.
“He renunciado a cualquier asilo en los Estados Unidos”
Tras un saludo de la ministra, Coral envió un mensaje en el que aseguró que “las ideas nunca se encarcelan”.
Luego, aseguró: “Primero que todo, la dignidad. He renunciado a cualquier posibilidad de un asilo político en los Estados Unidos”.
Después de permanecer bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses, y al salir de las instalaciones de Catam, agradeció la labor de la ministra Villavicencio para su regreso y envió un contundente mensaje al país: “Resistamos pacíficamente para lo que se viene”.
Coral también afirmó: “No puedo referirme a los detalles de mi detención, puesto que en estos momentos lo único que quiero es sacar de forma urgente a mi familia de ese país”.
Además, el activista indicó que teme cualquier represalia de Estados Unidos por “las palabras que yo pueda profanar aquí en Colombia, pero claramente lo vamos a decir. De resto, esto tiene que ser un mensaje al mundo de que no tenemos que seguir luchando en contra de las tiranías de una forma pacífica”.
“Y si allá en el exterior hacíamos el trabajo que hice durante más de 10 años, creo que aquí en Colombia lo voy a hacer mejor”, remarcó.
También le envió un mensaje al presidente electo Abelardo De La Espriella:
“Más allá de cualquier diferencia, entienda la problemática de la inmigración colombiana, colombianos que están detenidos en las peores condiciones y que están sin el debido proceso, más de un año detenidos, tratando de luchar por un caso de inmigración. Y la Cancillería ha hecho un trabajo enorme”.
En un comunicado, la Cancillería señaló que “en relación con el caso del activista Franklin Humberto Coral Garrido, quien permaneció bajo custodia migratoria desde el 16 de junio de 2026, la Cancillería ha mantenido un seguimiento constante a su situación jurídica y personal”.
“El Gobierno Nacional ha garantizado el acompañamiento institucional necesario para su retorno al país. Bajo las directrices del Presidente Gustavo Petro, se han activado los protocolos de seguridad pertinentes para asegurar que el ciudadano regrese en condiciones de libertad y con plenas garantías para su integridad”, remarcó en la misiva.
Un mes bajo custodia de ICE
La historia que terminó con su regreso forzado a Colombia comenzó el pasado 16 de junio, cuando se conoció que Beto Coral había sido detenido en Arizona por agentes estadounidenses.
En ese momento, no se informó oficialmente cuál era la causa concreta del procedimiento. La presencia de Homeland Security Investigations, división investigativa de ICE, llevó inicialmente a que circularan numerosas versiones sobre su situación jurídica; sin embargo, la participación de esa agencia no permitía concluir por sí sola que existiera una investigación penal en su contra.
Horas antes de su detención, Coral había publicado, en redes sociales, videos desde las inmediaciones de la Universidad de Miami, donde participó en actividades relacionadas con la segunda vuelta presidencial colombiana. Su captura ocurrió pocos días antes de la jornada electoral que enfrentó a Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella.
Con el paso de los días se conoció que el procedimiento estaba relacionado con su situación migratoria. Las autoridades estadounidenses sostuvieron que el colombiano habría superado el tiempo permitido de permanencia en ese país, mientras que Coral afirmó que tenía una petición de asilo en trámite y un permiso de trabajo vigente hasta 2028.
Coral defendió su permanencia en Estados Unidos
El activista sostuvo que había solicitado protección en Estados Unidos después de conocer información relacionada con el asesinato de su padre, el capitán Humberto Coral.
Su padre fue uno de los oficiales que participaron en el operativo en el que murió Pablo Escobar, ocurrido en Medellín en diciembre de 1993. Coral ha señalado que su solicitud de asilo estaba vinculada a los riesgos que, según él, enfrentaba por las circunstancias que rodearon ese crimen.
Durante los años que permaneció en territorio estadounidense, Coral ganó reconocimiento en redes sociales por sus posiciones políticas, su respaldo al presidente Gustavo Petro y sus fuertes enfrentamientos públicos con dirigentes de la oposición.
Tras su captura, aseguró que no era un delincuente y defendió la legalidad de los trámites migratorios que había adelantado para permanecer en Estados Unidos. A pesar de esos argumentos, las autoridades ordenaron que fuera expulsado y enviado nuevamente a Colombia.
Embajada acompañó el proceso de deportación
La Embajada de Colombia en Estados Unidos confirmó que Franklin Humberto Coral viajó en uno de los vuelos organizados por el Gobierno nacional para facilitar el retorno de ciudadanos colombianos.
La representación diplomática explicó que activó los mecanismos de asistencia consular desde el momento en el que conoció su detención y mantuvo conversaciones con las autoridades estadounidenses para acompañar el caso y verificar el respeto de sus derechos.
El traslado se hizo en una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana junto con otros ciudadanos deportados, cuyos nombres también figuraban en el listado entregado a Migración Colombia para el vuelo de este jueves.
Petro se pronunció horas antes de la llegada de Coral
Horas antes de que el avión aterrizara en Bogotá, el presidente Gustavo Petro se refirió al regreso de Beto Coral y volvió a respaldarlo públicamente.
Por medio de su cuenta en X, el mandatario afirmó que el activista había sido encarcelado injustamente en Estados Unidos y atribuyó lo ocurrido a una persecución directa de Abelardo De La Espriella.
Petro también destacó que Coral y los demás migrantes que viajaban en la aeronave regresaban sin cadenas. Además, manifestó que esperaba que el próximo Gobierno no permitiera que ciudadanos colombianos fueran trasladados esposados durante los procesos de deportación.
La defensa del presidente no fue nueva. Mientras Coral permaneció detenido, Petro lo calificó como un “preso político y de conciencia” y pidió la intervención de gobiernos y organizaciones defensoras de derechos humanos para conseguir su liberación. La administración estadounidense negó que el caso tuviera motivaciones políticas.
¿Qué pasará con Beto Coral después de regresar?
Con su aterrizaje en Bogotá terminó el proceso de deportación ordenado por las autoridades estadounidenses, aunque todavía quedan interrogantes sobre las condiciones en las que permaneció detenido y el trámite que tuvo su solicitud de asilo.
Coral anunció que [AQUÍ AGREGO LO QUE DIGA SOBRE SUS PRÓXIMOS PASOS: SI SE QUEDA EN COLOMBIA, RETOMA SU ACTIVIDAD POLÍTICA, PRESENTA ACCIONES LEGALES O CONTARÁ SU EXPERIENCIA].
Su regreso también reabre el debate político alrededor de su detención, las denuncias de persecución formuladas desde Colombia y las razones migratorias expuestas por Estados Unidos para ordenar su salida después de más de una década en ese país.