Un punto de inflexión y sin precedentes presenció la comunidad judía en Colombia, durante la ceremonia para conmemorar el tercer aniversario del trágico 7 de octubre, en el que 1.200 personas murieron y 251 más fueron secuestradas por el grupo terrorista Hamás.
En el evento que contó con la presencia de la embajadora de Israel, Vivian Asvei; el ministro del Interior, Rodrigo Lara; el representante a la Cámara, Daniel Briceño; el presidente de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, George Levy, entre otros, se hizo un llamado a “nunca olvidar” esta tragedia.
En memoria de las víctimas y lo que ha vivido el pueblo judío con la ola de antisemitismo que, como afirmó la embajadora, “llegó a niveles jamás pensados en los últimos 80 años” hubo también espacio para destacar como hoy Colombia e Israel son nuevamente cercanos y amigos, en una relación que es “prioridad para el Gobierno” de Abelardo De La Espriella, según el ministro Lara.
Producto de esto es que la próxima semana, Colombia tendrá su embajada en Jerusalén de manera oficial mostrando el fortalecimiento de sus relaciones diplomáticas, que fueron afectadas durante la pasada administración de Gustavo Petro.
“Esto es de una gran importancia para Israel y Colombia que siempre ha sido un gran aliado. Estamos muy felices de contar con esa embajada”, dijo Asvei.
“Promotor de la narrativa antijudía”
Y es que fueron tres años en los que Israel y la comunidad judía en Colombia vieron cómo, durante el gobierno de Petro, las relaciones se deterioraron hasta el punto de que la embajada dejó de funcionar, a los colombianos que deseaban viajar al país judío se les exigía visa —lo cual no sucedía anteriormente—, y el Ejecutivo apoyaba una demanda ante la Corte Penal Internacional (CPI) por genocidio en Gaza.
Una tensa situación que este miércoles, 7 de octubre, fue recordada por el presidente de la CCJC, George Levy, en su discurso al señalar que “para nosotros, la pequeña y vulnerable comunidad judía de Colombia, las cosas han cambiado, no por ello los retos”.
“Hace tres años, el Gobierno nacional, la autoproclamada potencia mundial de la vida, se rehusó a condenar la masacre de 1.200 seres humanos y el secuestro de 251 personas”, dijo Levy al tiempo que afirmó que a partir de ese momento no encontraron ningún tipo de apoyo.
“Se convirtió además en parlante y promotor de toda la narrativa antijudía, generadora y responsable del crecimiento del antisemitismo”, sostuvo.
Levy también recordó cómo ese rompimiento de relaciones afectó “la prohibición de exportaciones de carbón” y promovió “la demonización del Estado de Israel a diario, la promoción de las selfie-flotillas y la exigencia de visas, tantas otras medidas”, indicó.
Momentos difíciles en los que señaló que “la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, organización techo representativa de todas las comunidades e instituciones judías del país, debió lidiar a diario con un presidente, con un gobierno y con un partido con activistas permanentes hostiles al pueblo judío. Tarea compleja que demandó nuestro mayor esfuerzo”.
Situación que también mencionó el representante a la Cámara, Daniel Briceño, durante su intervención al señalar que “el gobierno anterior intentó romper esa relación, pero algo sí no pudo hacer y fue quebrar los lazos que existen entre nuestros pueblos, porque nuestra relación es mucho más profunda que un gobierno de turno y hace muy poco volvimos a comprobar”, con la ayuda que ese país envió tras el terremoto que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto.
“Como representante a la Cámara por Bogotá, quiero decirles algo muy sencillo esta noche, la comunidad judía siempre puede contar con mi curul. Pueden contar conmigo para defender su derecho a vivir su fe y su identidad en libertad, para enfrentar el antisemitismo sin importar de dónde venga”, sostuvo Briceño.
“Hechos y no retórica, una genuina amistad”
Levy destacó en su discurso el profundo contraste actual, al contar con un Gobierno nacional que, bajo la administración De La Espriella, con hechos y no retórica, ha demostrado una genuina amistad y compromiso con la seguridad y la dignidad de la comunidad.
“El presidente y su Gobierno, con una firme determinación que nos conmueve y nos llega al corazón, han demostrado desde el primer momento con hechos y no con retórica y promesas, su genuina amistad y compromiso con el pueblo judío, con el Estado de Israel y con la comunidad judía de Colombia”, señaló.
Levy manifestó también que “hoy nos sentimos cobijados por un Gobierno que nos brinda todas las garantías y que hace frente al antisemitismo con determinación” y al que calificó como “el mejor amigo del pueblo judío en el mundo”.
Una prioridad para el Estado colombiano
En medio de la visibilización de la tragedia de ese 7 de octubre y mantener la memoria de las víctimas, uno de los actos que más valoró la comunidad judía fue cuando el ministro del Interior, Rodrigo Lara, recordó a los colombianos que murieron asesinados por Hamás en el festival Nova: Ivonne Rubio y Antonio Macías Montaño.
“Colombia ha padecido el terrorismo al igual que Israel y el pueblo. Mi propia familia lo sabe. Mi padre, Rodrigo Lara Bonilla, lo asesinaron narcoterroristas. Lo asesinaron porque se negó a callar a quienes querían doblegar al Estado con el terror. Por eso sé que el terrorismo no solo busca matar, busca sembrar miedo, quebrar la voluntad y hacer que las sociedades libres renuncien a lo que son”, afirmó.
En el reconocimiento de ese dolor y apoyo, Lara fue enfático en el objetivo del Gobierno De La Espriella: “El compromiso que tenemos nosotros en este gobierno de combatir todas las expresiones terroristas. El terror, el asesinato de seres humanos para un propósito es algo que no se tolera en este Gobierno y que se combate”.
Además de asegurar que la relación con Israel “es una prioridad para el Estado colombiano”, al tiempo que mencionó “como lo ha dicho el presidente de la República, llevaremos esa relación a niveles nunca antes vistos”.
También con una línea de defensa y protección a la comunidad judía en el país ante los ataques de odio que persisten: “Este gobierno tiene el absoluto y total compromiso de proteger a los compatriotas de fe judía, a la comunidad judía colombiana en su derecho, en su expresión y en toda su dimensión”.
“Los judíos de Colombia deben sentirse total y perfectamente seguros. Ese es nuestro compromiso desde el gobierno y desde el Ministerio del Interior”, dijo.