Tras una semana de una de las elecciones más ajustadas en la historia reciente de Colombia, se empiezan a descifrar las claves del triunfo de Abelardo De La Espriella, quien contó con tres bastiones electorales: Antioquia, Santander y Norte de Santander. Estos departamentos se volcaron masivamente por el candidato del movimiento Defensores de la Patria y terminaron desequilibrando la balanza.
Sin ser paisa ni santandereano, Abelardo conquistó el corazón de los votantes de esos territorios. Por ejemplo, Antioquia aportó 2.185.834 votos, lo que representó el 64,42 por ciento de los sufragios en esa región del país. En esa misma línea, Norte de Santander contribuyó con 602.652 votos (el 76,56 por ciento), y Santander no se quedó atrás y entregó 822.592 votos (64,58 por ciento).
El analista de datos y politólogo Ricardo Ruiz aseguró en SEMANA que el mapa electoral deja claro cuáles fueron las regiones determinantes para el triunfo presidencial. “Hay dos departamentos específicos que tienen un papel muy importante en la victoria de Abelardo: Antioquia y Norte de Santander; uno por votación bruta y otro por integración porcentual”.
De igual manera, señaló que en Antioquia hubo una mayor diferencia absoluta de votos en favor del presidente electo: “Le saca más de un millón de votos a Iván Cepeda solo en Antioquia. En contraste, el departamento donde Cepeda logró la mayor diferencia fue Valle del Cauca, con alrededor de 400.000 votos. La distancia en Antioquia fue demasiado grande”.
Ruiz aseguró que fue vital el apoyo de esta zona porque, de lo contrario, Iván Cepeda hubiera quedado de presidente. “La diferencia nacional estuvo alrededor de los 240.000 votos. El departamento de Antioquia y Medellín fueron determinantes”.
También dijo que en muchas regiones de Colombia castigaron al candidato del Gobierno de Gustavo Petro por hechos de inseguridad desbordada y el nivel del costo de vida.
Franky Guevara, presidente de la Asociación Cámara de la Confección de Santander, señaló que el próximo Gobierno debe recuperar la competitividad industrial.
“Santander es un departamento manufacturero por tradición. La industria de la confección, el calzado y la joyería genera más de 60.000 empleos, pero ha tenido un decrecimiento bastante importante. Tenemos que recuperarnos”, afirmó.
El dirigente de este gremio dijo que el electo presidente es empresario y entiende más que nadie lo que les ha tocado padecer con el Gobierno Petro.
“Ya nos reunimos alguna vez con él y tenemos la fe de que entienda nuestros problemas. Él nos decía que conocía nuestras necesidades porque también es empresario de la confección. Esperamos que fortalezca la industria y cierre las brechas que hoy tenemos”, sostuvo.
Indicó que no existe mano de obra calificada y que el Sena no cuenta con aprendices que le sigan dando vida a este sector. Otro de los puntos que los aquejan es la carga tributaria.
“El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo tiene que poner los ojos en Santander. Aquí se realizan eventos de talla internacional, somos fuertes en exportaciones de joyería y necesitamos voluntad política para que Bucaramanga vuelva a recuperar el liderazgo de la industria manufacturera”, manifestó.
Para Sergio Palacios Sánchez, presidente de Fenalco Norte de Santander, el respaldo electoral al presidente electo en esta región rondó el 77 por ciento de la votación, por lo que le piden una atención especial para su recuperación.