Política

Un presidente para dos Colombias: los retos de Abelardo De La Espriella para gobernar un país dividido

Abelardo De La Espriella deberá gobernar un país herido y dividido entre la izquierda y la derecha. No tendrá un camino fácil en el Congreso; mientras el progresismo ya anticipa movilizaciones.

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22 de junio de 2026 a las 4:34 a. m.
Gustavo Petro, Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella. Presidente, candidato presidencial y presidente electo.
Gustavo Petro, Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella. Presidente, candidato presidencial y presidente electo. Foto: SEMANA

Las elecciones presidenciales dejan una Colombia profundamente polarizada, y Abelardo De La Espriella deberá maniobrar para sacar adelante su plan de gobierno. La división de los sectores políticos no solo se sentirá en el Senado y en la Cámara de Representantes, sino también en las calles.

El país está dividido en dos y pareciera desempolvar la época del bipartidismo, cuando las únicas opciones eran los conservadores y los liberales. Hoy los bandos opuestos son la derecha y la izquierda, que demostraron en la campaña que no se perciben como contradictores, sino como enemigos.

Abelardo de la Espriella, presidente electo en Colombia para el periodo 2026-2030.
Bogotá Agosto 14 de 2025.
Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.
Abelardo de la Espriella, presidente electo en Colombia para el periodo 2026-2030. Bogotá Agosto 14 de 2025. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO-SEMANA

La polarización no es nueva en Colombia, pero se mostró con fuerza en coyunturas tan intensas como la discusión por el acuerdo de paz entre Juan Manuel Santos y las extintas Farc-EP, el paro nacional en la era de Iván Duque y en los últimos dos años del mandato de Gustavo Petro.

Fallaron los antiextremos

A comienzos de 2025, el desgaste del ambiente político durante el Gobierno Petro daba señales de que el país estaba cansado de la confrontación y planeaba tomar un rumbo diferente a los extremos, apostando por proyectos moderados que llamaran a la sociedad civil a la unión.

En ese momento, las figuras del centro se mostraron como una opción para llegar a la Casa de Nariño según las mediciones que se hicieron en ese año. Sin embargo, el plan se esfumó y el país volvió a los extremos.

Abelardo de la Espriella.
Candidato presidencial
Este será el millonario salario de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia

Germán Valencia, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, explicó en una columna de opinión de esa institución que los sectores del centro perdieron la capacidad de articulación y las campañas intensificaron las confrontaciones cuando se acercaban las elecciones.

Las figuras que se mostraron como una alternativa a la polarización perdieron proyección política, y la tesis de Valencia es la siguiente: “Las campañas dejan de organizarse alrededor de propuestas técnicas y empiezan a estructurarse alrededor de identidades políticas, emociones y antagonismos. Los candidatos moderados terminan atrapados entre bloques cada vez más definidos”.

Abelardo vs. Cepeda

Con ese escenario, Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda acumularon las mayorías con planes de gobierno totalmente opuestos, en un ambiente hostil entre los seguidores de ambos aspirantes. La polarización tomó, nuevamente, un aire de violencia y ataques personales concentrados en las redes sociales.

Un informe de la Misión de Observación Electoral (MOE) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo analizó la preocupante hostilidad en internet a pocos días de la segunda vuelta por la Casa de Nariño. Del material estudiado, el 43 por ciento correspondió a insultos y ofensas; el 34 por ciento, a mensajes incendiarios; y el 21 por ciento, a palabras humillantes.

Abelardo De La Espriella, Iván Cepeda
Abelardo De La Espriella, Iván Cepeda, candidatos de la segunda vuelta presidencial en 2026. Foto: Semana

Una de las conclusiones del estudio fue la siguiente: “Se destaca cómo el argumento político se apalanca en el ataque personal, recurriendo, incluso, a un lenguaje deshumanizante que, además, normaliza la hostilidad en la deliberación democrática”.

A falta de debates presidenciales y discusiones públicas sobre propuestas, las conversaciones en redes sociales giraron alrededor de las palabras de alto calibre.

Sergio Fajardo, excandidato presidencial
Sergio Fajardo reconoció el triunfo en segunda vuelta de Abelardo De La Espriella, pero alertó por el futuro del país

Según el análisis de la MOE, los mensajes más recurrentes fueron estos: “Miedo, peligroso, genocidas, narco, terroristas, guerrillero, delincuentes, perra, puta, muerte, perseguidor, psicópata, paramilitares, títere, candidato de las Farc, odio, corrupto, bandido, Abelardo intercepta mujeres y asesinos”.

Un país herido

Abelardo De La Espriella es consciente del alto nivel de polarización, una palabra que no lo estremece porque la comprende como una característica propia de la política y cree que no es un camino inevitable. Sin embargo, tendrá que gobernar un país herido.

Marcha a favor de Gustavo Petro que se desarrolló en el Plaza de Bolivar
Marcha a favor de Gustavo Petro que se situó en el Plaza de Bolivar Foto: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA / SEMANA

La campaña demostró que las diferencias políticas no son meramente discursivas. Los hechos de violencia registrados en las calles ponen en evidencia el alto nivel de confrontación al que se exponen los ciudadanos que no son capaces de tramitar las inconformidades a través del diálogo.

A las afueras de Bogotá, seguidores del Pacto Histórico amenazaron con arma blanca a promotores del movimiento Defensores de la Patria. En Pamplona, Norte de Santander, se fueron a los golpes y la Policía intervino. En Cauca y Caquetá, las disidencias de las Farc intimidaron con fusiles para que no se respaldara a la derecha.

Gobernar para todos

El nuevo presidente manifestó que será el mandatario de todos los colombianos y que gobernará, incluso, para los ciudadanos que no lo respaldaron en las urnas, un discurso que pretende calmar las aguas ante el alto nivel de polarización y las mentiras que han rodeado su eventual gestión de aparentes venganzas.

Su premisa es que trabajará por todos los habitantes, pero que tendrá mano dura con aquellos que violen la norma, así sean de derecha o de izquierda.

Mauricio Gómez Amín
Mauricio Gómez Amín, jefe de debate del Tigre. Foto: Cortesía prensa Mauricio Gómez Amín / Eliseo Oliveros

La relación con el Congreso y los sectores políticos se la encargará a Mauricio Gómez Amín, un conocido político en el Legislativo que actuó como jefe de debate del Tigre. La teoría es que el Gobierno no tendrá acuerdos bajo la mesa y no repartirá mermelada para aceitar sus iniciativas.

Antes de ganar, De La Espriella levantó ampollas en diferentes partidos, a los que llamó corruptos y sugirió que eran parte del problema. Su posición fue férrea: se negó a recibir adhesiones de las colectividades y se inclinó por su militancia, evitando cargar con sellos y nombres que le restaran votos. Su cercanía con ellos estará por verse.

La oposición

Juan Fernando Cristo, exministro del Interior de Gustavo Petro y uno de los líderes de la campaña de Iván Cepeda, aseguró que no será probable que De La Espriella logre una unión de sectores en el Congreso y anticipa una posible crisis social.

“Lo que vamos a ver es una profundización de la radicalización y la polarización del país, y la calificación de medio país que no lo acompañaría al percibirlo como enemigo y como objetivo declarado de ataques, y sin ningún ánimo de conciliación”, dijo el dirigente político a SEMANA.

Entrevista a Juan Fernando Cristo, exministro
Juan Fernando Cristo, exministro del Interior de Gustavo Petro. Foto: JUAN CARLOS SIERRA

Para él, se trataría de una administración excluyente que podría traer graves problemas a la nación: “Una división profunda que no le conviene a Colombia, a la inversión en el país, al crecimiento económico”.

El Congreso será el primer escenario de la confrontación. Iván Cepeda, de aceptar la curul en el Senado después de confirmarse su derrota en el escrutinio, lideraría las banderas de la oposición en ese espacio, mientras que Aida Quilcué lo haría desde la Cámara de Representantes con los bloques del Pacto Histórico.

Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia
Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia Foto: Joel Gonzalez

Gustavo Petro también podría tener protagonismo en la oposición, a quien De La Espriella y sus aliados lo llamarán a rendir cuentas por las eventuales irregularidades que habría cometido su administración. Analistas creen que el liderazgo de la oposición podría disputarse entre Cepeda, fortalecido en las urnas, y Petro, desgastado por múltiples controversias.

Polémicas discuesiones

La polarización se tendría en temas álgidos que promovería el Gobierno de Abelardo De La Espriella, como la suspensión de los diálogos de paz con estructuras criminales y un reajuste de la composición del Estado.

Abelardo De La Espriella se dirige a sus seguidores desde el interior de una cabina blindada, durante su mitin de campaña en Buga, Colombia.
Abelardo De La Espriella se va de frente contra los criminales: “No hay libertad sin seguridad”

La seguridad es otra de las almendras, así como el posible papel que jugaría Estados Unidos en la contención del orden público y la solución al problema de las drogas ilícitas. En la lista también figuran las polémicas por el sistema de salud, las pensiones y la educación.

Otra gran controversia se tendría con la auditoría forense internacional que se les aplicaría a cada una de las entidades que estuvieron en manos del petrismo en los últimos cuatro años. Los resultados de esos estudios se entregarán a las autoridades judiciales y desde ya el Pacto Histórico anticipa una supuesta persecución.