El Gobierno Petro desistió de promover un cambio en la Constitución Política. La decisión busca beneficiar a la campaña de Iván Cepeda de cara a la segunda vuelta por la Casa de Nariño, donde Abelardo de la Espriella tiene altas probabilidades de ganar, según la última medición de AtlasIntel para SEMANA.
La asamblea nacional constituyente fue el principal proyecto de Petro con la justificación de que “el pueblo no se debe dejar quitar su poder de transformar a Colombia y progresar”. Y fue una respuesta a su derrota en el Congreso con las reformas que promovió para cambiar el sistema de salud y las trabas que recibió con las tributarias.
Desde el principio, la asamblea fue impopular en varios sectores de la opinión pública y se convirtió en una piedra en el zapato para la campaña presidencial del Pacto Histórico, que intentó negar en público que promovería la medida, pero que en privado se mantenía en los planes.
Para refrendar la acción, ya se estaban recogiendo las firmas en la calle y el Gobierno designó a un comité promotor integrado por sus aliados: Armando Custodio Wouriyú Valbuena, Carlos Alfonso Rosero, Carlos Arturo García, Marulanda, Over Dorado Cardona, Javier Eduardo García Felizzola, José Luis Silva Maestre, Lian Ghelly Herrera Montealegre, Yesenia Moreno Rodríguez y Luis Alfredo Grimaldo Mejía.
El plan inicial era recoger tres millones de respaldos para radicar el documento el 20 de junio, con el fin de “iniciar una etapa contemporánea de la República y contribuir a la paz y al restablecimiento de una economía en el proceso de descentralización de los territorios”, dijo el equipo proconstituyente.
Con esta medida, la Casa de Nariño le dio un respiro a la campaña de Iván Cepeda, que se debatía entre rechazar la constituyente públicamente o mantenerla en las sombras para ganar votos. Así las cosas, se busca atraer el electorado del centro político, que tenía resistencia a Cepeda por el plan de modificar la Constitución.