Iván Cepeda ha dado pocas entrevistas a los medios. Este viernes, el diario El País de España publicó una entrevista con el candidato del Pacto Histórico. Allí, el líder de izquierda deja claro que en esta campaña presidencial tiene como objetivo derrotar a quien por años ha sido uno de los ejes de su vida política: Álvaro Uribe.
El candidato del Pacto Histórico lo dice claramente: “Paloma también es ultraderecha. No comencemos a hacer ficción, a hacer operaciones de maquillaje o disfraz. Paloma es Uribe. Ella sí está intentando recubrirse de centro y negar cosas que es, pero siempre se le sale el extremismo. En ambos casos estamos ante la misma visión. Nuestro enfrentamiento es claro: no es con Paloma ni con Abelardo, es contra Uribe”.
En esta carrera presidencial, Cepeda se enfrenta a la candidata del Centro Democrático, que ha mencionado que Uribe es como su papá, y a Abelardo de la Espriella, quien ha sido abogado del expresidente y siempre ha mostrado admiración por él.
Cepeda respondió a El País si esa circunstancia ha impulsado su candidatura: “Más que recibir un impulso, es la realidad política. En Colombia y en el mundo se enfrentan dos concepciones, más acentuadas y decantadas que en 2022. Yo represento la visión de futuro para el país y para el planeta. Nuestra visión es una que cree que el cambio esencial de la sociedad colombiana, incluso en los temas de seguridad y violencia, pasa por un cambio social”.
Sobre Paloma, aseguró que “la seguridad es entendida con una política del odio, y me disculpa que tenga que decirlo de esta manera. No quiero desconocer que existen sectores de centro político, pero tienen que tomar decisiones sobre una contradicción tan profunda como esta”.
En su diálogo, Cepeda se refirió también a un tema muy polémico y que ha despertado enormes críticas de la comunidad jurídica en Colombia: la constituyente. El gobierno de Gustavo Petro ha acompañado al comité que promueve el cambio de la carta de 1991 y los ministros han firmado las planillas de recolección de firmas. Se espera que, paralelo a las elecciones, dicho comité logre recoger 3 millones de firmas con este propósito.
“No soy un partidario a ultranza de la constituyente. Es una posibilidad, pero para mí lo que se requiere es un diálogo que nos lleve a un acuerdo nacional que puede tener en su ruta reformas constitucionales. ¿Por qué se necesita ese acuerdo? Porque hay problemas sin resolver que, de manera estructural e histórica, se han acumulado y se han complejizado. Requieren una política reformista, y en algunos casos revolucionaria, en el mejor sentido. Requieren cambios estructurales, transformaciones muy profundas. Podemos discutir los mecanismos, pero es erróneo pensar que el mecanismo prima sobre la esencia del problema, que es encontrar un acuerdo y un consenso”, le dijo Cepeda a El País.
Lo que sí dejó claro es que volvería a abrir las mesas de negociación con los grupos al margen de la ley, específicamente con el ELN.
“Soy más de la escuela de que en la paz nunca se fracasa. Hay una experiencia acumulada muy valiosa en las negociaciones con el ELN, que no debe ser desperdiciada. Se han cometido errores, muy probablemente. El ELN tiene que tomar decisiones, y el país se lo debe exigir, por supuesto. Pero considero que lo que se hizo en este Gobierno fue valioso, y habrá que retomarlo”, dijo.