Iván Cepeda, excandidato presidencial del Pacto Histórico, pronunció un discurso en la mañana de este 8 de julio y denunció que en Colombia se estaría fraguando un gobierno paramilitar, justificado en las políticas de seguridad que anunció el mandatario electo, Abelardo De La Espriella.
Empezó diciendo: “Hoy estamos ante un nuevo intento de reeditar esas viejas prácticas de la extrema derecha que atentan contra la vida, la democracia y los derechos del pueblo colombiano. Las primeras decisiones que anuncia adoptará el señor Abelardo De La Espriella nos obligan a hacer una advertencia”.
Para Cepeda, los primeros decretos que expedirá De La Espriella para contener la alteración del orden público serían peligrosos y “Colombia comienza a tener la configuración de un gobierno paramilitar. No se trata de un calificativo apresurado o alarmista, sino del análisis sereno y sopesado de las siguientes tres políticas concretas que han sido expuestas de manera clara”.
En primer lugar, él se refirió a los bloques de búsqueda urbanos y primeras líneas de seguridad que podrían ser integrados por personas retiradas de las Fuerzas Armadas: “Esas personas no son servidores públicos, no hacen parte de la Fuerza Pública. En consecuencia, no pueden asumir tareas relacionadas con el uso de la fuerza, el monopolio de las armas ni el mantenimiento del orden público. Esas competencias pertenecen exclusivamente al Estado”.
Para el líder de la oposición, delegar ese tipo de funciones a particulares representaría una ruptura del orden constitucional.
El segundo punto que reprochó Cepeda tiene que ver con la supuesta criminalización de la protesta social. Él comentó: “Desde el pasado 21 de junio, no pasa un día sin que el señor De La Espriella y su entorno, con la complicidad de alcaldes autoritarios, como el señor Fico Gutiérrez, en Medellín, o Alejandro Eder, en Cali, alentados por el despotismo de su beligerante nuevo jefe, amenacen con desatar una brutal represión”.
Cepeda lo ve problemático porque el equipo de Abelardo De La Espriella habría notificado la desaparición de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden, y que será reemplazada nuevamente por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD): “El país sabe que el ESMAD fue un cuerpo creado con el único fin de desatar toda clase de acciones violentas, especialmente contra la juventud, y que alcanzó un tenebroso récord de violación de derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales, práctica de tortura y violencia sexual e intento de asesinato como la práctica de provocar intencionalmente lesiones oculares a jóvenes que ejercieran su derecho a la protesta social”.
Finalmente, el senador del Pacto Histórico aseguró que De La Espriella pretendería privatizar y paramilitarizar las cárceles: “Estos anuncios y proyectos provienen de alguien cuya vida personal y profesional fue puesta al servicio de estructuras paramilitares y narcotraficantes”.