Con la derrota en las urnas en la segunda vuelta presidencial, Iván Cepeda es el llamado a ser el líder de la oposición al gobierno de Abelardo De La Espriella.
Cepeda ya confirmó que aceptará su curul en el Senado, que le corresponde por el Estatuto de Oposición. Por su parte, Aida Quilcué llegará a la Cámara de Representantes.

El excandidato pasará a ser la principal figura del petrismo en el Congreso, un terreno que conoce bastante bien y donde ha estado los últimos 12 años, sumados a cuatro más en la Cámara por Bogotá.
“Es un hombre que viene del Congreso, que ha hecho un buen papel como congresista, tanto de oposición como de gobierno. Ahora estará liderando la oposición en el Senado, que es su escenario natural”, aseguró el representante Heráclito Landínez, del Pacto Histórico.

Cepeda cargará con la sombra del presidente Gustavo Petro, quien será la principal figura de la oposición a Abelardo De La Espriella fuera del Congreso. Aunque el mandatario ha dicho que no será “un viejo cansón”, a pocos les cabe en la cabeza que el presidente saliente se vaya a mantener alejado de su cuenta de X opinando contra las decisiones del Gobierno entrante y en contra de varias ideas que se sabe que no compartirá.
“Seguiré siendo líder político con mi opinión. No creo que vuelva a ser candidato en ninguna elección (...) no seré un viejo cansón, molestando a los colombianos y colombianas que ya merecen una nueva época, ojalá democrática, libre y justa”, aseguró el mandatario.

En medio de la campaña electoral se generaron ruidos de supuestas diferencias entre Cepeda y Petro por la forma en la que se debía llevar a cabo la estrategia política. Por ejemplo, desde el comienzo de la contienda, el candidato estableció que no dejaría entrar algunos apoyos políticos que le ayudaron a Petro a llegar a la presidencia en 2022; asimismo, Cepeda se desmarcó del mandatario sobre las denuncias de un supuesto fraude electoral y la narrativa de no reconocer los resultados.
Ante esas dudas de supuestos distanciamientos, Cepeda se pronunció diciendo que no había diferencias entre ambos y que trabajarán juntos para hacerle frente a De La Espriella desde la oposición.
“Desde sectores de la extrema derecha se ha buscado promover nuestra división. Que no se equivoquen, nuestra unidad y articulación son sólidas. Con el presidente Gustavo Petro me une una larga historia de amistad personal y de construcción del proyecto político. Nada ni nadie podrá fisurar nuestra relación y nuestro trabajo conjunto por hacer que avance la transformación social y democrática de Colombia”, aseguró Cepeda.
A pesar de las buenas relaciones que dice que hay entre ambos, uno de los retos que tendrá el senador es mantener su figura como el líder de ese sector tras las elecciones, con la sombra de Petro como expresidente y la puja por ver quién será el principal líder de la izquierda.

Desde el petrismo creen que sus visiones serán complementarias. Mientras que Cepeda estará enfocado en el escenario del Congreso, Petro dará la pelea en las discusiones a nivel nacional e internacional, así como direccionando las decisiones de su partido y de sectores que los respaldan. “No se contraponen, no son excluyentes, sino complementarios, y creo que requiere, en todos los escenarios, más liderazgos consolidados como el de Gustavo Petro y el de Iván Cepeda”, agregó Landínez.
Cepeda estará al frente de la discusión de las principales reformas que sean presentadas por el gobierno de De La Espriella. Una de las preocupaciones de ese sector es que se puedan tramitar reformas que vayan en contra de lo que sacaron adelante o de su visión, como una propuesta en materia pensional o que logren aprobar una reforma a la salud contraria a su visión. El problema es que De La Espriella arrancaría teniendo las mayorías, por lo que no será fácil para Cepeda y los líderes del petrismo hacerles frente a esas propuestas. ¿Gustavo Petro permitirá que Cepeda le quite el protagonismo como líder de la oposición?
