Esta semana, nadie describió con más cruda verdad el pulso fratricida que se vive soterradamente en la derecha que el papá de Abelardo de la Espriella. En una manifestación pública, calificó a la Gran Consulta por Colombia de ser una “trampa” y dijo: “La lucha en la primera vuelta no tiene como objetivo derrotar a Cepeda.

El enfrentamiento, que quede claro, es con Paloma, porque si hacemos cuentas, Cepeda tiene asegurada la segunda vuelta, va a pasar a la segunda vuelta… Entonces hemos terminado enfrentados dos hermanos”.

“El enfrentamiento es con Paloma ...Cepeda ya tiene asegurada la segunda vuelta”: papá de Abelardo de la Espriella

Esa división de la derecha, de la que nadie se había quejado de frente pero de la que todos hacen cuentas, ha generado una especie de histeria electoral previa a la primera vuelta. Y ha caldeado los ánimos en ambas campañas.

Esta semana, pasada la euforia que desató la puja por el nombramiento de los vicepresidentes, y que se tradujo en dos nombres que suman mucho, Juan Daniel Oviedo y José Manuel Restrepo, las dos campañas de la derecha se dieron sus primeros varillazos. La discusión se volvió pública cuando Álvaro Uribe publicó un trino con este título: “Piden unidad Paloma-Abelardo”.

Álvaro Uribe publica los cinco mantras a seguir por los miembros del Centro Democrático en la campaña por Paloma Valencia

El exmandatario dejaba claro lo que siempre ha dicho: que el enemigo a derrotar es Iván Cepeda y que no pueden salirse de foco. A este trino, Abelardo de la Espriella contestó: “En esa cruzada, en segunda vuelta, seguiré repitiendo mi mantra: unidad para derrotar a Cepeda y Petro. De mi parte, la unidad está asegurada; siempre he dicho: ‘Aquí caben todos los que estén en la misma lucha’”.

Abelardo de la Espriella. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

El candidato sintió que era necesario repetir dos cosas que ya eran obvias. La primera, que la unión solo puede darse después de segunda vuelta. La segunda, que no espera ser él quien se una a Paloma, sino al contrario.

Ella, por supuesto, dijo lo mismo: “Es bienvenido todo el que quiera llegar a esta campaña”, respondió. Uribe, en una entrevista en Blu, también cerró el asunto: “Lo de primera vuelta es muy lógico.

Paloma, al ganar la consulta, debe ir a primera vuelta. Es una cuestión de ley. También Paloma es una ilusión”, dijo. De la Espriella, en una entrevista con el director de SEMANA, Yesid Lancheros, había ahondado en su malestar con la otra campaña.

Abelardo de la Espriella habla de sus diferencias con Paloma Valencia: “Lo único que me gusta de esa coalición es Uribe; de resto, tengo mis dudas”

“La doctora Paloma Valencia es una competidora, tiene todo mi respeto, nunca la voy a atacar, nunca la voy a agredir, pero hay que hacer precisiones”, advirtió. En esa conversación, De la Espriella aseguró que no recibirá apoyos políticos.

“La alianza la hicimos con el pueblo colombiano y con Dios”, dijo. Aseguró que en los partidos, así como hay gente seria, también “hay impresentables”, y de la campaña de Paloma dijo que “allá está el santismo, los mismos de siempre”.

Luego, en una declaración a medios, detalló que “a mí toda esa gente que está con Paloma me tocó la puerta y yo no los recibí porque esto es extrema coherencia”. Paloma Valencia sí ha buscado tender puentes, pero, por ahora, ningún partido tradicional se ha sumado formalmente.

“Aquí son bienvenidos los liberales, los conservadores, los de La U, Cambio Radical, los del Pacto Histórico, los del Mais, los petristas que están contentos, los que están arrepentidos..., quiero ser la presidenta de todos”, dijo.

Paloma Valencia. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

Por ahora, la candidata solo oficializó el respaldo de varios exministros de Defensa (Marta Lucía Ramírez, Diego Molano, Guillermo Botero y Juan Carlos Esguerra) y 32 generales en retiro. Y rechazó los señalamientos de De la Espriella: “Lo que necesitamos es que todos los colombianos estén en este proyecto político… Yo no he comprometido ni un solo ministerio ni un solo cargo.

La gente conoce mi transparencia y mis manos limpias”, enfatizó.Por esos mismos días circuló un documento que mostraba a una decena de líderes políticos como miembros de los comités de Valencia.

Se habló de la llegada a la campaña de Daniel Palacios, Aurelio Iragorri, Felipe Córdoba, Luis Felipe Henao y Alicia Arango. El Centro Democrático salió a aclarar que el Comité Político Nacional está conformado por “1. Álvaro Uribe Vélez. 2. María del Rosario Guerra. 3. Enrique Peñalosa. 4. María Isabel Nieto (gerente de la campaña de Juan Daniel Oviedo). 5. Pedro Agustín Valencia (hermano de Paloma). 6. Gabriel Vallejo en calidad de director nacional del Centro Democrático”. Paloma Valencia también nombró a Daniel Briceño como “jefe de volanteo”.

Las críticas de De la Espriella al entorno de Valencia han sido públicas. “Lo único que me gusta de esa coalición es Uribe; de resto, tengo mis dudas”, resumió el candidato en SEMANA.

José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial de Abelardo de la Espriella, votó por Paloma Valencia; ¿cómo se explica esto? Así respondió

El expresidente ha sido el personaje central de todas las elecciones para la Casa de Nariño desde que dejó el poder. Por amor y por odio, el exmandatario es quizás el hombre que más mueve las pasiones a la hora de ir a las urnas. Y eso no ha cambiado.

Así lo dejó claro el mismo Iván Cepeda, quien –sin ningún rodeo– en una entrevista con el diario El País de España dijo: “Paloma también es ultraderecha. No comencemos a hacer ficción, a hacer operaciones de maquillaje o disfraz. Paloma es Uribe. Ella sí está intentando recubrirse de centro y negar cosas que es, pero siempre se le sale el extremismo. En ambos casos estamos ante la misma visión. Nuestro enfrentamiento es claro: no es con Paloma ni con Abelardo, es contra Uribe”.

El dilema es que, por primera vez, el uribismo llegará dividido. Y ambas candidaturas hoy tienen chance de pasar a la segunda vuelta. A pesar de que la Gran Consulta sumaba a nueve personas conocidas y con trayectoria, y que Paloma Valencia viene de un partido tradicional como es el Centro Democrático, el ejercicio electoral de sumar en un país en donde la división es lo que prima resultó refrescante, y con la llegada de Oviedo como llave, es doblemente refrescante.

La campaña promete recoger a los partidos, agrupar al centro, pero quizás también arañar el voto de los jóvenes y los indecisos, que es un caudal enorme.

Abelardo de la Espriella, por su parte, es quizás uno de los fenómenos más grandes en la política en los últimos años. Ha liderado la intención de voto en el antipetrismo, despierta emoción y logró catapultarse como el outsider.

Ha logrado imponerse solo, sin el apoyo de ningún partido ni figura política de peso. Y las críticas que genera por su estilo populista no necesariamente le quitan votos en las urnas. Eso, además de que era su talón de Aquiles, logró contrarrestarlo con el nombramiento de José Manuel Restrepo.

Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Foto: Semana

El exministro genera tranquilidad y le pone seriedad. Uribe, que ha dicho que su sueño es acompañar a Paloma a ser la primera mujer en llegar a la Casa de Nariño, también estaría feliz si Abelardo es quien le cierra el camino a Cepeda. Ante el dilema de la división, De la Espriella dijo en Blu: “Divididos vamos a llegar… pero dejemos el drama”.

La pelea no necesariamente es mala para la derecha. El hecho de que en la izquierda ya todo sea obvio y que solo compita Iván Cepeda, pues Roy se desinfló completamente, le quita emoción a la puja en este sector.

En cambio, tiene al país pendiente del tigre y la paloma. A eso se suma que los candidatos de centro, Sergio Fajardo y Claudia López, hoy no tienen, según las encuestas, la posibilidad de pasar a la segunda vuelta.

¿Negativa de Abelardo de la Espriella a recibir partidos abona el camino para el apoyo a otras candidaturas?

Y como en esta elección hay tanto en juego, el voto útil seguramente crecerá. No obstante, a este análisis hay que añadirle que sí existe un temor en la oposición, y es la posible victoria de Cepeda en primera vuelta.

Hoy es claro, según las encuestas, que si los votos de Paloma y Abelardo se unen en una segunda, la pelea será más difícil. Pero en la primera vuelta, las cosas son a otro precio.

El mismo expresidente Uribe le confesó este miedo a María Isabel Rueda en una entrevista a comienzo de año en la que dijo que si él ve esa posibilidad cerca, está dispuesto a replantear sus escenarios. Por ahora, esa opción no se ve viable. Como en política nada está escrito, el único barómetro es el pasado.

Las cuentas del exregistrador Juan Carlos Galindo son las siguientes: “La participación en las últimas dos elecciones presidenciales fue de 54,2 y 54,9 por ciento. Es decir, en 2018 votaron 19.643.676 con un censo de 36.227.267. En 2022, votaron 21.442.300 con censo de 39.002.239. Gustavo Petro en 2022 tuvo 8.527.000 votos.

Según los datos de participación histórica en elecciones presidenciales aplicados al censo actual, se podría decir que para que un candidato gane en primera vuelta necesita 11.009.501”.

Cepeda sacó 1.522.347 en la consulta de octubre (una cifra alta si se tiene en cuenta que las elecciones eran en frío), el Pacto Histórico alcanzó 4.413.636 en Senado y la última encuesta de AtlasIntel le pone 36,4 por ciento, mientras Abelardo de la Espriella tiene 27,9 por ciento y Paloma Valencia, 17,5 por ciento.

Por ahora, las cifras no le darían para esa victoria. Pero muchas voces, como la del expresidente Iván Duque, sí han alertado de que las diferencias deben tramitarse con mesura y respeto, porque en una eventual segunda vuelta, la oposición no puede llegar odiándose.