El candidato a la Presidencia Abelardo de la Espriella no quiere recibir el apoyo de partidos políticos a su campaña electoral porque cree que tener ese tipo de respaldos significa “hipotecar” su independencia y pertenecer a la rosca política.
Esa noticia fue confirmada por el mismo De la Espriella en conversación con SEMANA y el anuncio coincide con una fase en la que los partidos tradicionales están adelantando reuniones para decidir a quién apoyar.
Justamente, entre las opciones de colectividades como el Cambio Radical y el Conservador y un bloque del Partido Liberal se barajaba tanto la candidatura de De la Espriella como la de Paloma Valencia.

Es más, hasta el expresidente Álvaro Uribe, líder del Centro Democrático, hizo una invitación a la “unidad” entre aspiraciones de Valencia y De la Espriella; y es que para nadie es un secreto que la sector político sí ha tenido coincidencias con el candidato avalado por Salvación Nacional.
No obstante, con la negativa del abogado a recibir a los partidos tradicionales a estos le quedan caminos como abstenerse de tener un candidato oficial, darle libertad a sus militantes o mirar a las otras opciones del tablero presidencial.

Esta semana Cambio Radical sostuvo su primera reunión para evaluar a qué candidato apoyar y el senador Carlos Fernando Motoa tuvo una valla publicitaria en su reciente campaña en la que tuvo la fotografía de De la Espriella.
“Colombia necesita que quienes somos críticos del petrismo articulemos esfuerzos para lograr un cambio en el poder. No podemos permitir que la división interna y la dispersión del voto faciliten que Cepeda se consolide en el poder. Solo la unidad entre la derecha y el centro político permitirá que el país recupere el rumbo que perdió en 2022, cuando llegamos fragmentados a la primera vuelta”, expresó Motoa.
Los conservadores, entre tanto, tienen un proceso más complejo y tendrán que definir dentro de los estatutos de su partido cómo se perfilará la contienda. El presidente del partido, Efraín Cepeda, ha tenido aproximaciones con ambos.

En el Partido de la U, por ahora, guardan silencio sobre su camino electoral, mientras que en la Alianza Verde ya se hacen evidentes los acercamientos de sus integrantes con aspirantes como Claudia López o Iván Cepeda.
Sergio Fajardo, en contraste, se ha rodeado de expertos y personalidades de renombre como Brigitte Baptiste, quien sería su eventual ministra de Ambiente, o el exvicepresidente Óscar Naranjo, quien hizo pública una carta en la que respalda su aspiración.
Con ese panorama, si los partidos políticos tradicionales quieren dar un apoyo en micrófonos, tendrán que mirar a aspiraciones diferentes a la de De la Espriella o abstenerse de
