En el suroeste de Antioquia, a tres horas de Medellín, se encuentra uno de los tesoros turísticos mejor guardados del departamento, conocido como la ‘cuna del carriel’ o el ‘reino del carriel’, un destino que combina patrimonio, naturaleza y tradición.
Hablamos de Jericó, un municipio con una variada oferta turística que incluye escenarios naturales como el Parque Natural Las Nubes y el Jardín Botánico, además de importantes atractivos de turismo religioso, entre ellos el Museo de Arte Religioso y sus templos históricos.
Allí nació la primera santa colombiana, la madre Laura Montoya Upegui, una fervorosa mujer que se consagró a Cristo a través del servicio a las poblaciones indígenas de las selvas de Urabá, siendo educadora y misionera.
En 2004 fue declarada beata de la Iglesia Católica luego de comprobarse un milagro obrado por su intercesión. En diciembre de 2012 se divulgó el veredicto por parte del grupo de evaluación del proceso de canonización, según el cual, un segundo milagro fue obrado, con lo que se completaron los requerimientos para su declaración como santa, siendo la primera del país.
Precisamente, uno de los planes para hacer en Jericó es visitar la casa natal de esta santa, nacida en 1874, donde es posible apreciar elementos como la pila en la que fue bautizada y varias fotografías familiares.
Un pueblo patrimonio
Jericó hace parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia y su parque principal es considerado uno de los más bellos de Antioquia, gracias a que conserva la arquitectura tradicional de la colonización antioqueña y el encanto característico de los pueblos cafeteros, convirtiéndose en uno de los lugares favoritos para recorrer y disfrutar del ambiente local.
Ubicado a unos 112 kilómetros de Medellín, este pueblo cautiva a los viajeros con sus calles empedradas, sus fachadas coloridas y una arquitectura que se conserva, transportando al pasado y permitiendo vivir un histórico viaje. La Plaza de Bolívar y el Parque Reyes son puntos especiales de reunión y desde donde se aprecia el entorno urbano de esta región paisa.
Se le reconoce como la cuna del carriel antioqueño, una de las artesanías más representativas de la región. Allí en el pueblo se encuentran diversas guarnielerías que mantienen vivo el oficio de trabajar el cuero con acabados minuciosos, bordados y diseños que reflejan la identidad cultural del departamento.
Un destino cafetero
Jericó también es un destino cafetero. Las condiciones climáticas, la fertilidad de los suelos y la vocación agrícola de sus habitantes han convertido a este grano en uno de los principales símbolos de la identidad jericoana.
Hoy es uno de los municipios más representativos de Antioquia en materia cafetera y ofrece a los visitantes diversas experiencias de turismo rural. En las fincas cafeteras es posible recorrer los cultivos, conocer el proceso de siembra, recolección, beneficio, secado y tostión del grano, además de participar en catas que permiten descubrir los aromas y sabores del café producido en la región.