A 2 horas del municipio de Murillo, Tolima, se esconde un río de agua caliente que puede cambiar de tonalidad según la luz del día, una joya natural que parece sacada de una película y que ofrece una experiencia de relajación única.

Su entorno combina paisajes que van de nevados a cascadas, consolidándose como un rincón fascinante para explorar en el departamento. Debido a sus características, es un espacio que capta fácilmente la atención de los viajeros.

A dos horas de Bogotá, el pueblo colonial rodeado de lindos paisajes y considerado uno de los más bellos de la región

Este escenario natural es conocido como los termales El Sifón, un lugar que combina aguas cálidas con un entorno de alta montaña, ubicados en la zona amortiguadora del Parque Nacional Natural Los Nevados, a una altura aproximada de 4.000 metros sobre el nivel del mar.

Muchos viajeros conocen este destino como el único río de agua caliente en el país, debido a la temperatura de sus aguas y su origen natural.

El plan perfecto para desconectarse en el Tolima

Antes de disfrutar de estas maravillosas aguas termales, el trayecto hasta este atractivo promete una aventura llena de sorpresas, empezando por la primera pasada en el municipio de Murillo, uno de los más lindos del departamento.

Si la experiencia empieza desde temprano (que es lo ideal), a 30 minutos del pueblo los viajeros pueden disfrutar un rico desayuno típico de la región y, posteriormente, acercarse a observar una curiosa laguna llamada La Llorona, señala el portal oficial de turismo Murillo.Travel.

Luego, el cañón de Río Azufrado aparece como un lugar que recuerda el paso de la avalancha que generó el mayor desastre natural en Colombia, sepultando a más de 25000 personas un 13 de noviembre de 1985.

Enseguida, la aventura en los termales El Sifón arranca en un ecosistema de páramo, encontrando fauna y flora autóctona de este ecosistema como frailejones, senecios, cusumbos, colibrí paramuno, águilas de páramo, entre otras, dentro del Parque Nacional Natural Los Nevados.

El pueblo, poco explorado, donde algunos artículos artesanales se tejen bajo tierra

El secreto detrás del característico color turquesa de sus aguas

Allí, la fusión de aguas cálidas con su deslumbrante tonalidad turquesa da vida a una experiencia sensorial única, capaz de cautivar a cada visitante y convertir el lugar en un atractivo cada vez más reconocido.

La coloración de las corrientes superficiales de este cuerpo de agua es precisamente lo que lo hace único, un fenómeno que se da por la alta concentración de minerales que se encuentran disueltos en el agua a lo largo de su cauce.

A esto se suma su contacto directo con la luz solar de las altas montañas, lo que genera un efecto visual que sorprende desde el primer instante.