Cundinamarca es una región que combina historia, cultura y paisajes muy diversos a pocos kilómetros de la capital. Es un destino lleno de significado y tradición en el que se pueden visitar pueblos coloniales y de gran belleza arquitectónica, pero también espacios que permiten una conexión única con la naturaleza.

Además, en sus municipios los viajeros pueden disfrutar de festividades, gastronomía típica y una identidad cultural muy marcada que invita a conocerlos.
Muy cerca de Bogotá, a un poco más de dos horas, está uno que es considerado de los más lindos de la región. Se trata de Cucunubá, que en lengua chibcha quiere decir semejanza de cara.
Información de la Gobernación de Cundinamarca indica que este municipio es reconocido por su arquitectura colonial y por su tradición artesanal de telares de lana virgen. Este es un lugar turístico y cultural, enmarcado en bellos paisajes sabaneros y de montaña, que le dan unas características muy especiales para conocer.

Allí los turistas encuentran varios sitios de interés, entre ellos la Parroquia del Divino Salvador, un monumento de gran belleza arquitectónica que resulta imperdible de visitar.
También está el parque principal que engalana el centro del municipio con árboles frondosos y diversidad de especies vegetales que contrastan con la belleza de sus construcciones coloniales.
A estos encantos se suman las vías del ferrocarril de Cucunubá, construidas en el año de 1924, en donde se aprecian no solo los encantos de la arquitectura, sino también la precisión de la ingeniería alemana. Es una secuencia de tres túneles construidos a través de formaciones rocosas, complementados con alcantarillas diseñadas exclusivamente para el paso de los trenes.

Para los amantes de la naturaleza está la Laguna de Suesca, un cuerpo de agua natural con aproximadamente 10 kilómetros de largo por seis de ancho, que corresponde a los municipios de Suesca y Cucunubá. Es una de las lagunas sagradas de los ancestros muiscas.
Una de las recomendaciones es subir al Cerro de los Buitres, desde donde se aprecia la laguna en todo su esplendor, además del valle de Ubaté.

Otros imperdibles
Los viajeros que llegan hasta este destino cundinamarqués no deben dejar de probar las delicias gastronómicas que preparan sus habitantes. Allí es posible degustar productos como el yogurt griego, los amasijos, la cuajada, los quesos, las panelitas de leche, las empanadas, las cremas naturales, el cuchuco de trigo, el ajiaco y la parrillada mixta.
En este destino, los viajeros tienen la posibilidad de adquirir artesanías de lana, uno de los productos típicos de la región.
Cucunubá es considerado una ‘joya escondida’ en Cundinamarca y es ideal para desarrollar actividades al aire libre como senderismo, avistamiento de aves y para hacer camping.
