La piel es el órgano más grande del cuerpo y está expuesto a distintos factores externos, por lo que constituye la primera y principal barrera de protección del ser humano. Por esta razón, la piel suele ser muy sensible a cualquier tipo de cambio, por lo que hay que cuidarla correctamente no solo físicamente, sino emocionalmente.

Sin embargo, cuando este órgano no se protege, se pueden presentan diversas reacciones, tales como la aparición de manchas rojas en la piel, que suele ser un síntoma de respuesta común a las transformaciones del ambiente o del cuerpo. Por ello, la revista Mejor con Salud lista algunas de las causas a las cuales se debe prestar atención inmediata:

Pitiriasis

La pitiriasis rosada hace referencia a un sarpullido que suele ser muy común en adolescentes y jóvenes. Además, se caracteriza por una mancha roja grande, acompañada de otras más pequeñas en forma de anillo, que pueden localizarse en el pecho, torso o espalda. Estas manchas rojas son escamosas y causan picazón, dolor de cabeza y fiebre, que por lo general desaparece en un par de semana.

Hasta el momento se desconoce la causa específica de este sarpullido, pero los expertos consideran que puede estar relacionada con un virus o bacteria. Cabe mencionar que ante la presencia de este tipo de manchas, es importante acudir al dermatólogo que puede recomendar el uso de corticosteroides, antihistamínicos o antivirales.

Dermatitis atópica

Esta afección también es conocida como eczema o eccema y es muy común, pues se caracteriza por la presencia de manchas rojas en la piel, provocando picazón. Los expertos en salud aseguran que las causas de este problema son de origen genético, por tanto, no tiene cura, pero se puede tratar con cremas o pomadas con esteroides para aliviar la comezón y el ardor. Asimismo, los especialistas pueden aconsejan el uso de antihistamínicos orales, así como mantener la piel bien hidratada.

Rosácea

Esta enfermedad dermatológica de origen genético es muy común en mujeres blancas y se puede presentar como zonas enrojecidas en la piel de la cara donde se pueden visibilizan los vasos sanguíneos. También se pueden presentar brotes con granos y se experimenta una sensación de ardor e irritación ocular.

Para tratar la rosácea, se recomienda evitar distintos factores que la potencializan como el consumo de bebidas calientes o alcohólicas, comidas picantes, excesiva exposición al sol o al viento, medicamentos que provoquen vasodilatación y productos cosméticos irritantes.

Sarna

La sarna o escabiosis es producida por un ácaro denominado Sarcoptres scabiei, que se transmite por el contacto directo. Normalmente, esta afección produce lesiones hiperqueratósicas, es decir, que se da un engrosamiento de la capa externa de la piel; enrojecimiento; ardor; comezón y úlceras. Por lo general, los tratamientos se basan en el uso de escabicidas, ungüentos para mitigar los síntomas y algunas medidas higiénicas y de aseo personal.

Impétigo

La presencia del impétigo hace alusión a llagas alrededor de la boca y la nariz que luego se convierten en costras. Asimismo, provoca reacciones inflamatorias con aparición de manchas rojas en zona afectada. Expertos en salud aseguran que esta infección bacteriana es muy contagiosa y bastante común en niño, por lo que ante su presencia se debe acudir de inmediato al dermatólogo.

Liquen plano

Es una afección autoinmune que puede producir manchas rojas planas que suelen aparecer en la boca, garganta, uñas, cuero cabelludo y genitales. Por lo general, el liquen plano es más frecuente en mujeres de 30 a 60 años y se desconoce la causa, aunque varios investigadores sospechan de un componente genético. Cabe mencionar que esta afección no es contagiosa y desaparece por sí sola, pero es necesario usar distintos tratamientos con corticosteroides o retinoides tópicos.