Esta situación generalmente ocurre cuando acabas de adoptar a un perro que ya viene con una historia y un pasado que lo ha marcado. Este nuevo ser acaba de llegar a tu casa a formar parte de tus seres queridos, pero el nombre que tiene no es de tu agrado, ¿qué hacer?
Cambiar el nombre es la primera opción y claro que lo puedes hacer, no dudes de la inteligencia de tu perro, porque él tendrá la capacidad de adaptarse al nuevo. Además, expertos en comportamiento animal lo recomiendan para mascotas que fueron maltratadas o que provienen de ambientes negativos. Este es un nuevo comienzo para él.
“Pasado es pasado y que venga lo nuevo”, y más si el que tiene lo asocia con un pasado de sufrimiento. Debes tener en cuenta, que como en todo, no es algo que ocurra de la noche a la maña, requiere de paciencia, tiempo y que sigas estos consejos.
Te puede interesar: Hablarle a tu perro como un bebé está bien y la ciencia lo confirma

- Escoge muy bien el nuevo nombre
Debe ser un nombre corto. Olvídate de nombres demasiado complejos, porque al final resultarás llamándolo por el diminutivo. Lo recomendable es que no tenga más de dos silabas para que el perro lo pueda recordar mejor. Otra de las opciones que tienes es procurar que el nuevo rime con el anterior.
- ¿Juntar los dos nombres?
Durante los primeros días, lo mejor es que unas los dos nombres (el viejo y el nuevo) y con el pasar del tiempo vas eliminando el de principio, es decir el que no te gustaba. Por ejemplo unir el “Taco” con el nuevo, “Benito” Taco Benito y en unas semanas solo decirle Benito.

- Importante, la recompensa
Recuerda que lo mejor es educar en positivo, nada de castigos porque causaras todo lo contrario que lo asocie con algo negativo. Para esto, te aconsejamos que compres un paquete de ricos snacks para que cada vez que lo llames y responda por el nuevo nombre tengas con que premiarlo. El tono de tu voz siempre debe ser agradable.
- La familia debe trabajar en equipo
Siempre debe haber un consenso sobre cuál es el mejor nuevo nombre, por lo tanto todos deben ponerse de acuerdo en llamarlo por el mismo. También aconséjales que cada vez que el perro se gire cuando se le busque por su nuevo alias, se le dé una golosina.

Te recomendamos: La emotiva canción con la que todo amante de los perros se identificará
- El espacio y la repetición
Busca un lugar tranquilo para ambos, donde el perro no tenga muchas distracciones. Lo ideal sería un jardín y cuando él esté relajado. Después de que hayan encontrado el espacio ideal, repíteselo varias veces por sesiones de cinco minutos.
Errores al nombrar tu perro

- Evita nombres que suenen como órdenes que se utilizan comúnmente con los perros como “no”. Entonces, nada de Norberto o Norman.
- No elijas un nombre que suene como el de algún miembro de la familia u otra mascota de la casa. Esto también puede confundir a tu perro. Si hay una Sandra en la casa y de cariño la llaman Sandy, procura no ponerle a tu perra Samy o Sally.
- Al principio no uses sobrenombres, hasta que se adapte por completo.
- Demasiadas sílabas puede ser difícil de recordar para todos, tanto tu mascota como para tus amigos.
