En la salida de la cárcel de los presos políticos venezolanos, hay un poderoso que siempre ha gravitado en el mundo del chavismo y que desempeñó un papel discreto y clave. Se trata de José Luis Rodríguez Zapatero.
El expresidente español ha sido tildado de ser el “canciller de Maduro” y fue uno de los veedores internacionales, de parte de este Gobierno, que “vigiló” el proceso electoral en el que el derrocado dictador le usurpó el triunfo a Edmundo González.

En España, las cosas marchan muy mal para Zapatero. Fue llamado a declarar en una comisión parlamentaria y a dar explicaciones en el Senado por el caso Koldo. El diario El Mundo asegura que “Zapatero pilota un plan para normalizar a Delcy, la pieza elegida por Washington para liderar la transición teledirigida”.










