La decisión de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz de ordenar la libertad para varios exjefes del Clan del Golfo causó molestia en el Gobierno de Donald Trump. Las autoridades de Estados Unidos dejaron ver su descontento porque entre los beneficiados estaba alias Chiquito Malo, el sucesor de alias Otoniel, el máximo cabecilla de ese grupo ilegal, quien hoy permanece extraditado en una cárcel gringa.

Esta primera decisión del comisionado Otty Patiño fue catalogada como una burla a la justicia y a la lucha contra el narcotráfico. Aunque Petro dijo que no había autorizado levantar las órdenes de captura, varias fuentes de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz le ratificaron a SEMANA que nada se firma sin la autorización de la Casa de Nariño.
