El aumento del salario mínimo por parte del Gobierno de Gustavo Petro le significó a las Unidades de Trabajo Legislativo (UTL) del Congreso aumentar su presupuesto mensual, tasado en 50 salarios mínimos.
En 2025, cada congresista podía disponer de 72.175.000 pesos mensuales para contratar asesores y otros funcionarios y, con el incremento, el monto subió en 16.600.250, es decir, quedó en 88.775.250 pesos. Si esa cifra se multiplica por los 105 senadores, daría 9.321 millones mensuales.

El problema es que el Ejecutivo subió el costo de las UTL, pero no incrementó el presupuesto del Senado, corporación que podría quedarse sin recursos en los próximos meses. Por cierto, los congresistas, sobre todo del Pacto Histórico, están callados porque el Gobierno les quitó una prima de servicios, pero reciben más plata para contratar personal
