Las 140.593 vacunas Covid-19 que se han aplicado en Bucaramanga, se traducen en más de 46.700 personas que ya han completado su inmunización.
Las 140.593 vacunas Covid-19 que se han aplicado en Bucaramanga, se traducen en más de 46.700 personas que ya han completado su inmunización. - Foto: Alcaldía de Bucaramanga

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Solo el 3 % de la población en Latinoamérica está vacunada contra la covid-19: OPS

Desde que el letal virus apareció en la región el 26 de febrero de 2020 en São Paulo, hasta este viernes se contabilizaron 1.001.404 muertos.

El coronavirus se cobró más de un millón de vidas en América Latina y el Caribe, donde la vacunación avanza a un paso demasiado lento para frenar la pandemia, a diferencia de lugares como Estados Unidos y Europa, que ya vislumbran una salida a la crisis.

Desde que el letal virus apareció en la región el 26 de febrero de 2020 en São Paulo, hasta este viernes se contabilizaron 1.001.404 muertos y 31.586.075 contagios, según un recuento de la AFP.

Casi el 90 % de las muertes registradas se distribuyen entre cinco países que representan el 70 % de su población: Brasil (446.309 muertes), México (221.080), Colombia (83.719), Argentina (73.391) y Perú (67.253).

La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, calificó el millón de muertos como “un hito trágico para todos los habitantes de la región”.

“Esta pandemia está lejos de haber terminado y está golpeando duramente a América Latina, afectando nuestra salud, economías y sociedades enteras. Sin embargo, solo un 3 % de nuestras poblaciones se ha vacunado”, denunció la funcionaria, instando a los países con dosis sobrantes a donar “una parte importante” a las Américas, donde “se necesitan desesperadamente y se utilizarán con prontitud”.

“En este momento la situación es terrible. Nunca habíamos tenido algo así en nuestro país”, dijo a la AFP Jacil Farias, un jubilado de 82 años en São Paulo, al describir la situación en Brasil, el segundo país más enlutado por la pandemia en todo el mundo y que cuenta con el mayor índice de mortalidad del continente.

Aunque la cifra de fallecidos diarios ha disminuido en más de un tercio en seis semanas –después de haber superado las 3.000 muertes en la primera quincena de abril–, Brasil sigue luchando contra el virus, en momentos en que el líder ultraderechista Jair Bolsonaro es investigado por su manejo de la crisis sanitaria.

“Nuestro país es bueno, pero nuestros líderes son débiles”, lamentó Farias.

México, el segundo país más afectado del continente, ha experimentado un descenso aún más acusado del virus en los últimos meses, ya que actualmente se producen 230 muertes al día frente a las más de 1.300 de finales de enero.

Señal de esa mejora, las aulas volverán a abrir en Ciudad de México a partir del 7 de junio, 14 meses después de que los estudiantes fueran enviados a casa. Otros dos estados mexicanos, que suman varias semanas de bajas en los contagios, ya abrieron sus puertas, y otros cuatro lo harán antes de que concluya mayo.

En Argentina, que el jueves registró 35.884 nuevos contagios y 435 muertes, el gobierno de Alberto Fernández impuso un confinamiento total por nueve días debido a que el país “atraviesa el peor momento de la pandemia”.

“La gente no se cuida, ninguno nos cuidamos y queremos salir y viajamos”, aseguró a la AFP Alicia Sepúlveda, residente de Buenos Aires.

Su vecino Uruguay, que se erigió durante la mayor parte de 2020 como un modelo en la gestión de la pandemia, llegó en abril a su peor momento, y ahora parece estabilizarse en una meseta aún muy alta.

En los últimos catorce días murieron 20,73 personas cada día en promedio, la cifra de muertos per cápita más alta del mundo, por delante de Argentina (14,16) y Colombia (13,22), según un balance de la AFP.

“Hasta que los muertos no sean tus muertos, hasta que no te pase en tu familia, es difícil” que el virus sea visto como una amenaza real, aseguró a la AFP Carla Romero, auxiliar de enfermería en un centro de terapia intensiva en Montevideo.

Con información de la AFP.