Chevrolet amplía la oferta para el transporte de carga

La familia F de la marca del corbatín ofrece diferentes opciones para trabajar en el sector de la construcción. Volquetas, grúa, tanque/cisterna, planchón, equipo de dragado y equipo de succión y lavado, las aplicaciones más comunes. 


Chevrolet sigue buscando caminos y, en entornos tan exigentes como el de la construcción, tiene a disposición de sus clientes los camiones de la familia F, diseñados para desempeñarse en zonas que puedan tornarse incómodas, difíciles de transitar y peligrosas, las cuales demandan vehículos con alto confort, maniobrabilidad, seguridad y resistencia.

El chasís de cada uno de estos camiones es compatible con las aplicaciones más usadas en obras civiles, gracias a que sus especificaciones y diseño se acoplan a las necesidades puntuales de este mercado.

El diseño de las cabinas fue desarrollado bajo el concepto Hexa-Pod, cuya mejor cualidad es poseer una mayor fuerza estructural y un mejor comportamiento en cuanto a la fatiga de los materiales y absorción de impactos. Además, reduce la resistencia aerodinámica y, por ende, ofrece un menor consumo de combustible.

El chasís de cada uno de estos camiones es compatible con las aplicaciones más usadas en obras civiles, gracias a que sus especificaciones y diseño se acoplan a las necesidades puntuales de este mercado.
El chasís de cada uno de estos camiones es compatible con las aplicaciones más usadas en obras civiles, gracias a que sus especificaciones y diseño se acoplan a las necesidades puntuales de este mercado. - Foto: Cortesía Chevrolet

Además de su robustez, capacidad y alto desempeño, son vehículos amigables con el conductor al contar con una cabina semiflotante que reduce la vibración. Y el equipamiento no se queda atrás: viene de serie con timón ajustable en altura y profundidad, vidrios eléctricos, asientos abatibles con suspensión neumática (ajustable de acuerdo con el peso del conductor), puertas de mayor dimensión, ángulo de apertura e interior con asientos en vinilo y tablero en materiales impermeables (fáciles de limpiar) y litera para descansar.

Los chasises, además, son fáciles de carrozar y garantizan una gran versatilidad para instalar diferentes aplicaciones tales como volquetas o grúas. De acuerdo con el RUNT, que es el registro oficial de matrículas en Colombia, el 48% del volumen de ventas del modelo FVR corto de esta familia (entre los años 2015 y 2020) fue utilizado como volqueta, mientras que el 43% restante fue elegido para otras aplicaciones que son muy afines a la construcción, como grúa, tanque/cisterna, planchón, equipo de dragado y equipo de succión y lavado, entre otras.

Chevrolet se preció en 2020 de ser líder en la industria de camiones y buses, con una participación total del 30,3%. En el caso puntual de la construcción, los logros de la marca del corbatín corren por cuenta de los modelos FVR, los cuales han obtenido diversos reconocimientos nacionales. Por ejemplo, el FVR corto, utilizado como volqueta, es el camión que tiene el privilegio de contar con unidades matriculadas en 100 diferentes municipios y 27 departamentos de todo el país. Además, es la segunda volqueta más vendida en el segmento mediano durante los últimos cinco años.