Una extensa respuesta por parte de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) intenta resolver la controversia suscitada luego de que la Contraloría General, tras un monitoreo, hallara recursos inmovilizados en el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (FNGRD), mientras los damnificados por la ola invernal en ocho departamentos del país necesitan ayuda.
Se trataría de 2,6 billones de pesos, 1,6 billones de los cuales hacen parte del mencionado fondo y el billón restante corresponde a una reserva presupuestal. Según la Contraloría, dicho monto “se podría utilizar de forma inmediata, en la porción que no esté ya comprometida u obligada, realizando previamente y de común acuerdo con los contratistas, las modificaciones contractuales a que haya lugar”, señala el ente de control.

En respuesta, la UNGRD afirma que el asunto no es así. Por el contrario, los recursos que están en el fondo “no están disponibles libremente. No se pueden ejecutar de manera inmediata porque tienen destinación específica y respaldan compromisos adquiridos de años anteriores”.
Implicaciones
El Estado colombiano enfrenta algunas rigideces en el manejo de los recursos. Por lo tanto, según el pronunciamiento hecho desde la UNGRD, “tocar esas reservas es dejar desfinanciados proyectos como la reconstrucción de Paratebueno y Medina (Cundinamarca), los reasentamientos indígenas en Nariño, los refugios y las casas para los raizales que se quedaron por fuera de la reconstrucción de Providencia, puentes militares, maquinaria amarilla y asistencia humanitaria”. Es decir, abrir un hueco más grande para tapar otro.
En su labor de seguimiento, la Contraloría advierte que cada recurso que se recaude, a la luz de la emergencia económica decretada, deberá destinarse única y exclusivamente a los fines para los cuales se declaró el estado de excepción.

Entre tanto, la UNGRD argumenta que, si bien dispone de $2,6 billones entre recursos disponibles y reservas para atender la emergencia, no puede desconocerse que ya existen compromisos adquiridos, conforme lo permiten las normas presupuestales. En consecuencia, enfatiza que lo señalado por la Contraloría es impreciso. “Sugerir la disponibilidad inmediata desconoce la naturaleza técnica del FNGRD, así como el régimen legal que regula su administración y el carácter inflexible de las obligaciones adquiridas”.
En un documento en el que se pronunció al respecto, la Unidad salió en su defensa y aseguró que, hasta el momento, ha respondido a la emergencia de manera inmediata con el traslado de más de 200 toneladas al departamento de Córdoba.
La UNGRD enfatizó que la atención de la emergencia está garantizada. Sin embargo, aclaró que la magnitud de la recuperación estructural supera las capacidades financieras ordinarias del Gobierno. “Se requieren medidas adicionales, como la declaratoria de emergencia económica, para atender esta situación generada por un fenómeno meteorológico atípico”, anotó.
SEMANA en el corazón de las inundaciones en Córdoba: las calles están convertidas en ríos improvisados y las canoas son el único transporte para los damnificados. Las imágenes son impactantes. Más de 20.000 familias padecen las inundaciones. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/DY8SXbAHY2
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 11, 2026
