El Gobierno nacional puso hace algunas semanas sobre la mesa una idea que ya había mencionado en algún momento y que buscaría que los bancos hagan inversiones obligatorias en varios sectores. Se trata del proyecto de inversiones forzosas, que ha causado una fuerte fricción en el sistema financiero, tras algunos graves efectos que se verían en la economía.
En línea con ello, la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) se pronunció al respecto, asegurando que estas inversiones por 35 billones obligarían a elevar las tasas de interés y reducirían también la cartera de los bancos. También tendría efectos en el crecimiento económico e incluso el acceso a la financiación.

Esta medida lo que buscaría es una mayor intervención del Estado en los créditos bancarios y también la asignación de recursos a sectores prioritarios para el Gobierno.
Son varias las voces que se han escuchado en contra de la iniciativa, dada la peligrosidad para el sistema financiero y el desajuste que provocaría en el mismo. Recientemente se conoció una carta que firmaron varios exministros de Hacienda, expresando su preocupación por el proyecto en mención.

“Los firmantes de esta carta, exministros de Hacienda y Crédito Público de Colombia que hemos dirigido las finanzas del país en distintos momentos y desde diferentes gobiernos, expresamos nuestra más profunda preocupación frente al reciente anuncio del presidente Gustavo Petro de imponer inversiones forzosas al sistema financiero. Lo hacemos desde la experiencia, no desde una postura partidista”, precisa la misiva.
Aseguran que estas inversiones no son el mecanismo adecuado para fomentar el crédito ni para atender la emergencia. Al contrario, tienen un efecto nocivo, pues encarecen las tasas de interés, reducen la disponibilidad de recursos y terminan perjudicando a quienes más necesitan financiamiento.

“La experiencia internacional es contundente: la mayoría de las economías que adoptaron estos esquemas los desmontaron al constatar sus efectos negativos. Los países de la región que aún los mantienen son precisamente los que tienen los sistemas financieros más débiles”, agrega la carta.
Recuerdan además que durante el siglo XXI, solo Bolivia y Venezuela han creado nuevas inversiones forzosas, en los gobiernos de Hugo Chávez y Evo Morales, referentes que difícilmente debería seguir Colombia. Agregan que los bancos son los que administran el ahorro de 28 millones de colombianos y que una decisión de esta magnitud merece un debate técnico riguroso y no la premura de una emergencia.

“Existen instrumentos más eficaces y menos costosos para canalizar recursos hacia sectores afectados, como garantías del Gobierno nacional, subsidios focalizados a la tasa de interés, líneas de redescuento. La solidaridad con los damnificados se demuestra con acciones eficaces, no con medidas que encarecen el crédito para todos los colombianos”, precisó.

En la carta, aparecen como firmantes los siguientes exministros de Hacienda: Alberto Carrasquilla, José Antonio Ocampo, José Manuel Restrepo, Juan Camilo Restrepo, Juan Carlos Echeverry y Mauricio Cárdenas.
