¿Fue por la baja en el precio de la gasolina? La realidad de la inflación en febrero, que se ubicó en 5,29 %, mientras que el consenso de analistas esperaba un 5,52 %, provocó una reacción del ministro de Hacienda, Germán Ávila.
Siendo el segundo mes del año, tras la aplicación del aumento en el salario mínimo —que fue de 23,7 %, incluyendo el auxilio de transporte—, se esperaba que comenzara a reflejarse el impacto que muchos expertos consideraron elevado.
En teoría, este efecto debería demorarse un par de meses, mientras se aplican los incrementos en los costos de producción, lo que inevitablemente llegaría al consumidor.
Sin embargo, la inflación bajó en comparación con el mismo periodo del año anterior (doce meses hasta febrero) y también respecto a enero. No obstante, al analizar los datos acumulados de los dos primeros meses del año —enero y febrero—, la variable sí fue más alta que la registrada en los dos primeros meses del año pasado.

El Ministerio destacó en particular la inflación de alimentos, que pasó de 1,66 % en enero a 1,30 % en febrero, lo que, a juicio de la cartera de las finanzas públicas, representa un alivio para los hogares.
Pero no todos ven los toros desde la misma trinchera. Mariana Quinche, economista de BBVA, estima que, aunque la inflación mensual de febrero, de 1,08 %, estuvo por debajo de lo esperado por los analistas, que era de 1,27 %, no se descarta una aceleración en los próximos meses.
En esta oportunidad, a juicio de la vocera del área económica de la entidad bancaria, la desaceleración registrada estuvo explicada principalmente por la canasta sin alimentos, cuya variación anual se situó en 5,17 %, sostuvo.
Agregó que la inflación sin alimentos ni regulados, un indicador que sigue de cerca el Banco de la República, continuó aumentando y alcanzó 5,52 %.

Inflación de alimentos aumentó en su variación anual
En contraste con lo expresado por el Ministerio de Hacienda, la inflación de alimentos registró un aumento importante en su variación anual, ubicándose en 5,84 %, es decir, 73 puntos básicos más.
Para Quinche, el incremento del salario mínimo ya empieza a reflejarse en componentes de la canasta, como los servicios, y en otros que son intensivos en mano de obra, como las comidas fuera del hogar, el servicio doméstico y la administración. “Estos tienden a verse más afectados por el incremento del salario mínimo”.
Con estas consideraciones, en BBVA esperan que “la inflación aumente en lo que resta del año, presionada por los efectos del salario mínimo y, en el corto plazo, por la ola invernal, cuyos impactos podrían ya estar comenzando a reflejarse en los precios de los alimentos”.
📉 La inflación bajó en febrero.⁰La variación mensual: 1,08% y la anual 5,29%
— MinHacienda (@MinHacienda) March 7, 2026
✅Dato clave: Los alimentos desaceleraron su crecimiento, pasando de 1,66% enero a ⬇️1,30% en febrero, lo que ayuda a aliviar el gasto de los hogares.#Economía #ConDignidadCumplimos@petrogustavo pic.twitter.com/CGGsNlcOWN
