Ahorro, inversión e impuestos
Ahorro, inversión e impuestos. - Foto: Cortesía Investopi

finanzas

¿Cómo diseñar un plan financiero para empezar el 2023 con metas fijas?

Estas recomendaciones le permitirán alcanzar los objetivos económicos planeados para el próximo año.

Tener unas finanzas ordenadas y equilibradas es, sin lugar a dudas, el principal objetivo que muchos colombianos se han trazado para el 2023, debido a que un manejo adecuado del dinero permitirá cumplir las metas que se hayan planeado para el año que está por iniciar.

Para ello, se requiere de la elaboración de un Plan Financiero, que no es más que un instrumento de planificación donde están consignadas ciertas estrategias que responden a necesidades específicas y sobre las cuales, se busca dar cumplimiento para alcanzar metas. Y es por ello, que el programa de educación financiera EconoMÍA, de Scotiabank Colpatria, destacó un listado de consejos a aplicar para hacer realidad, esta hoja de ruta, una mejor gestión de las finanzas.

La primera tarea que debes hacer para empezar a construir un plan financiero es tener claridad sobre los ingresos y los gastos que tienen habitualmente. Saber cuánto se gana y cuánto se tiene que asignar para cubrir las obligaciones financieras, permitirá tener un mayor conocimiento sobre panorama económico, y así entender cuánto se puede destinar para ahorro o inversión.

“Si mensualmente debes pagar tus servicios públicos y cada semestre realizar el pago de tus estudios o el de tus hijos, el cual es un monto alto, debes hacer tu plan financiero contemplando esta temporalidad. En este caso, podrías guardar mes a mes un porcentaje de tus ingresos para dichos estudios. De esta manera, cuando llegue el momento del pago, podrás hacerlo sin problema así sea cada 6 meses”, destacó.

Otra recomendación a tener en cuenta es que se deben establecer metas realistas para que el plan financiero sea un éxito. Es decir, entender cuánto dinero de los ingresos queda libre y comprender cuánto se puede ahorrar, sin que se quede corto al final del mes. Esto te ayudará a definir metas más claras, bien sean a corto o largo plazo, y que podrán materializarse con mayor facilidad.

“Si tienes un ingreso mensual de $6′000.000 y tu meta es comprar una vivienda, puedes establecer cuánto ahorrar para lograr el monto de la cuota inicial. Lo importante es que ahorres, así sea un pequeño porcentaje. También puedes solicitar un crédito hipotecario para lograrlo. Es importante que tengas en cuenta si tus ingresos te dan la posibilidad de cubrir las cuotas que determine el banco de forma cómoda”, indicó.

Así mismo, es importante que se destine un monto a gastos imprevistos. De esta manera, si se llega a presentar algún evento desafortunado, se podrá contar con un dinero de emergencia que ayude a enfrentar esos momentos difíciles con mayor tranquilidad.

Tenga en cuanta que también es necesario crear diferentes presupuestos destinados a cubrir, tanto las obligaciones financieras y como metas de ahorro. Aquí, es importante que se entiendan dichos presupuestos como algo que va más allá de los pagos; por lo que de esta manera, se podrá seguir con mayor facilidad el plan financiero y se verán pequeñas recompensas a lo largo del camino.

Además de lo anterior, recomienda EconoMÍA que en torno al plan financiero, las metas trazadas se trabajen conjuntamente con la familia, pues esto, permitirá que este proceso sea vea como un objetivo grupal y no solamente un esfuerzo personal, toda vez, que se tratan de prioridades colectivas que van encaminadas a lograr un beneficio común.

Y finalmente, se aconseja mantener un registro detallado de todas las actividades y/o acciones realizadas, para reducir los gastos y aumentar el ahorro; al igual que identificar momentos clave dentro del plan financiero -el pago de impuestos, el arriendo, comprar el Soat, entre otros- para prever los momentos en que se gastará más dinero en cubrir esos pagos ocasionales; y realizar una revisión y/o actualización del plan financiero, debido a que los ingresos como los gastos, pueden variar.

“Es probable que en un futuro consigas un mejor trabajo o termines de pagar alguna obligación financiera. Esto quiere decir que contarás con más dinero para tu ahorro y podrás destinar presupuestos diferentes para tus gastos. Así que revisa tu plan de manera frecuente y actualízalo para obtener mejores resultados”, puntualiza.