Especial Liderazgo Empresarial Femenino

¿Cómo dominar el poder personal? Sandra Suárez, presidenta del Círculo de Mujeres de SEMANA y Dinero, comparte las claves en su nuevo libro

En su libro explora los obstáculos silenciosos que frenan el crecimiento profesional de las mujeres y traza el camino para activar el poder personal que todos tenemos.

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24 de julio de 2026 a las 1:10 p. m.
Sandra Suárez, presidenta del Círculo de Mujeres Semana Dinero.
Sandra Suárez, presidenta del Círculo de Mujeres Semana Dinero. Foto: SEMANA

Sandra Suárez, exministra y presidenta del Círculo de Mujeres de SEMANA y Dinero, ha construido su nombre alrededor de una convicción que repite en conferencias, redes y en su libro Domina tu poder personal (Ediciones De La U Limitada, 2026): nadie necesita permiso para ejercer el poder que ya posee. Una convicción que se forjó en el ejercicio mismo de su trabajo como consultora, en el que ha acompañado a cientos de mujeres que llegan a posiciones directivas cargando dudas y esperando aprobación antes de actuar. Por eso, cuando se sienta a hablar de su nuevo libro, no describe barreras externas sobre el liderazgo femenino, sino que expone los mecanismos internos que silenciosamente lo frenan. Y propone, además, una ruta concreta para recuperar ese terreno propio.

¿Por qué muchas mujeres líderes no reconocen su propio poder?

SANDRA SUÁREZ: Durante mucho tiempo las mujeres fueron educadas para desarrollar competencias, trabajar duro y cuidar de los demás, pero no necesariamente para reconocer y ejercer su propio poder. Nos enseñaron a buscar aprobación, a no incomodar, a esperar el momento perfecto o el permiso antes de dar un paso importante. Mi planteamiento es que el poder personal no depende de un cargo, de un reconocimiento o de que alguien nos empodere. Ya existe dentro de cada persona. Lo que ocurre es que muchas veces queda oculto por el miedo, las creencias limitantes, la necesidad de validación externa o la costumbre de poner siempre las necesidades de otros por delante de las propias. Cuando una mujer comprende que su valor no depende de la aprobación de los demás y que puede decidir desde sus propios principios, empieza a activar ese poder. Ese es el verdadero punto de transformación.

Usted habla de ocho factores que debilitan el poder personal. ¿Cuál considera que afecta con mayor fuerza a las mujeres que quieren asumir posiciones de liderazgo?

S.S.: Todos influyen, pero si tuviera que escoger uno diría que el diálogo interno negativo, porque es silencioso y muchas veces pasa desapercibido. He conocido mujeres extraordinariamente preparadas que dudan constantemente de sí mismas, minimizan sus logros, sienten que aún les falta algo para postularse a un cargo o creen que primero deben demostrar mucho más que los demás para sentirse legítimas. Ese diálogo interno termina siendo más limitante que cualquier barrera externa. Cuando una persona cambia la conversación que tiene consigo misma, cambia también la manera como negocia, comunica, lidera y toma decisiones.

Este es el nuevo libro de Sandra Suárez.
Este es el nuevo libro de Sandra Suárez. Foto: Suministrada

¿Qué hábitos recomienda para empezar a fortalecer ese poder personal?

S.S.: Lo primero es asumir la responsabilidad sobre la propia vida. Mientras creamos que nuestro crecimiento depende exclusivamente de las circunstancias o de otras personas, seguiremos cediendo nuestro poder. A partir de ahí recomiendo tres hábitos: prepararse continuamente, porque la confianza no aparece antes de actuar, se fortalece con el aprendizaje y la práctica; cuidar las relaciones, porque las personas con las que compartimos tiempo pueden impulsar nuestro crecimiento o drenarlo por completo; y desarrollar la capacidad de decidir, porque muchas personas aplazan decisiones importantes esperando sentirse completamente seguras, cuando en realidad la seguridad suele aparecer después de actuar, no antes.

¿Cuál es la diferencia entre ejercer un cargo de liderazgo y convertirse realmente en una persona con influencia?

S.S.: Un cargo otorga autoridad formal; la influencia es algo que las personas deciden conceder. He visto personas con enormes responsabilidades que inspiran muy poco, y otras sin ningún cargo directivo que transforman profundamente a quienes las rodean. La influencia nace de la coherencia entre lo que una persona piensa, dice y hace. Se construye con credibilidad, con ejemplo y con la capacidad de generar confianza. Por eso en el libro hablo del liderazgo consciente conectivo. Liderar no consiste solamente en dirigir personas o alcanzar resultados; consiste en desarrollar personas mientras se obtienen esos resultados.

Las redes sociales permiten ganar visibilidad rápidamente. ¿Cómo puede una mujer construir una marca personal?

S.S.: Creo que existe una diferencia enorme entre buscar visibilidad y construir reputación. La visibilidad puede conseguirse muy rápido. La reputación requiere tiempo, coherencia y consistencia. Muchas personas sienten presión por proyectar una imagen perfecta o seguir tendencias para ser relevantes. Sin embargo, una marca personal sólida no nace de copiar modelos, sino de tener claridad sobre quién eres, qué aportas y cuáles son los valores que guían tus decisiones. Las redes sociales amplifican lo que ya eres; no deberían reemplazar tu identidad.

¿Qué papel cumplen las relaciones personales y profesionales en el desarrollo del liderazgo femenino?

S.S.: Las relaciones son uno de los mayores impulsores del poder personal, pero también pueden convertirse en uno de sus principales frenos. Hay relaciones que expanden nuestra visión, nos desafían a crecer y celebran nuestros avances. Otras, en cambio, alimentan el miedo, la dependencia, la culpa o la resignación. Una pregunta muy útil es: ¿después de compartir tiempo con esta persona me siento con más energía para crecer o con menos confianza en mí misma? Cuando una relación exige que renunciemos a nuestra autenticidad para conservarla, probablemente está debilitando nuestro poder personal. Elegir bien el entorno no es un acto de egoísmo, sino una decisión de crecimiento.

¿Todavía las mujeres sienten que deben demostrar más que los hombres para ser reconocidas?

S.S.: En muchos sectores existen sesgos que hacen que las mujeres deban recorrer caminos más exigentes para acceder a ciertos espacios de decisión. Sería ingenuo negarlo. Pero también creo que, precisamente por eso, resulta aún más importante no entregar el propio poder a esas circunstancias. El poder personal no elimina las barreras externas, pero cambia profundamente la forma de enfrentarlas. Implica prepararse, desarrollar habilidades, construir una reputación sólida, comunicar con claridad el propio valor y dejar de esperar que otros otorguen legitimidad.

¿Con qué mensaje le gustaría que se quedaran quienes leen Domina tu poder personal?

S.S.: Con una idea muy sencilla, pero profundamente transformadora: nadie puede darte el poder que ya tienes. No se necesita esperar el momento perfecto, un mejor cargo, más reconocimiento o la autorización de alguien para empezar a construir la vida y el liderazgo que se desea. También quisiera que entendieran que el liderazgo comienza mucho antes de dirigir equipos o asumir grandes responsabilidades. Comienza cuando una persona decide hacerse responsable de sí misma, actuar con coherencia, desarrollar sus capacidades y vivir con propósito. Si al terminar el libro una mujer siente que recuperó la confianza para tomar decisiones que llevaba años aplazando, entonces el propósito de Domina tu poder personal estará cumplido.