OPINIÓN

Verónica Vásquez

La industria también es territorio de mujeres

Cada vez más mujeres están ocupando espacios en la industria, un sector que exige talento, innovación, liderazgo y capacidad de transformación. Para la columnista, el verdadero reto no es abrir puertas por cumplir cuotas, sino garantizar que estén abiertas para quienes tienen la preparación y la capacidad para hacer que la industria suceda.
2 de septiembre de 2026 a las 7:05 p. m.

Lejos estaba de pensar que, cuando inicié mis estudios de Derecho, iba a hacer parte de las mujeres que hoy representan la industria en Colombia desde una planta de economía circular.

Durante muchos años hablamos de mujeres y liderazgo, pero la conversación parecía concentrarse en una pregunta: ¿Cuántas mujeres están llegando a las posiciones de poder?

Es una pregunta válida. Pero hoy creo que debemos hacernos otra: ¿Cuántas mujeres estamos viendo realmente dentro de la industria?

Durante mucho tiempo, la industria ha sido asociada principalmente con los hombres: máquinas, grandes operaciones, plantas, herramientas, turnos y producción. Pero el mundo cambió y la industria también.

Las mejores oportunidades empresariales nunca estuvieron en mi agenda

Hoy producir requiere innovación, tecnología, sostenibilidad, administración, finanzas, capacidad de adaptación, resolución de problemas y liderazgo. Y en todos esos campos hay mujeres preparadas para estar.

No se trata de afirmar que las mujeres somos mejores que los hombres. Tampoco de pedir que se nos abran puertas únicamente por ser mujeres o para cumplir con una cuota de equidad de género.

Se trata de algo mucho más sencillo: que las puertas estén abiertas para el talento.

He aprendido que trabajar en la industria significa enfrentarse todos los días a la realidad: a los costos que suben, a las decisiones que no pueden esperar, a la necesidad de encontrar personas capaces, a los procesos que deben mejorar y a la responsabilidad de hacer sostenible una empresa que genera empleo y oportunidades.

Una mujer en la industria tiene el poder de ser, simplemente, una profesional, una empresaria, una ingeniera, una operaria, una gerente o una líder. Con aciertos y errores, con días buenos y días difíciles.

También tenemos una responsabilidad desde nuestro lado.

Tenemos que atrevernos a entrar en espacios donde todavía somos minoría, preguntar, aprender, prepararnos, exigirnos y competir. Y, cuando lleguemos, abrir camino para que otras no tengan que empezar desde cero.

Porque el verdadero cambio no ocurre cuando una mujer consigue un lugar y cierra la puerta detrás de ella. Ocurre cuando consigue un lugar y deja la puerta abierta.

Me gustaría que las niñas que hoy están creciendo puedan mirar una planta industrial y no pensar que ese mundo no es para ellas.

Que puedan imaginarse dirigiendo una empresa, diseñando una máquina, desarrollando una tecnología, liderando una operación o creando una solución para un problema que todavía no existe.

Que entiendan que la industria también puede ser un lugar para sus sueños.

Y que nosotros, como sociedad, dejemos de mirar la presencia femenina en la industria como una excepción.

Porque no necesitamos más mujeres solamente en las fotografías que representan el futuro.

Necesitamos mujeres construyéndolo.

En las oficinas.

En las plantas.

En los laboratorios.

En las decisiones.

Y sí, también en las mesas de juntas directivas.

Pero, sobre todo, haciendo que la industria suceda.

Verónica Vásquez Echeverri, CEO Ecomujeres