OPINIÓN

Diana Fonseca

Liderar cuando no tenemos todas las respuestas

El terremoto que afectó al país dejó al descubierto la fragilidad de nuestras certezas. En esta reflexión, la autora aborda cómo liderar en medio de la incertidumbre, tomar decisiones sin tener todas las respuestas y tener la capacidad de corregir el rumbo cuando sea necesario.
24 de agosto de 2026 a las 4:28 p. m.

Los últimos días nos han recordado, de una manera muy dolorosa, algo que a veces olvidamos: hay situaciones que pueden cambiarlo todo en cuestión de segundos.

El terremoto que golpeó a Colombia nos ha dejado historias difíciles de procesar. Familias afectadas, comunidades enfrentando pérdidas y muchas personas preguntándonos qué podemos hacer para ayudar. Y en medio de todo esto he pensado mucho en el liderazgo.

El mejor líder no es el que más sabe
El mito de estar preparada: por qué el liderazgo comienza antes de sentirse lista

En mi columna anterior escribí sobre algo que he tenido que aprender con los años: el mejor líder no es necesariamente el que más sabe. Pero estos días me llevaron a hacerme otra pregunta: si no tenemos todas las respuestas, ¿qué hacemos cuando las circunstancias nos exigen tomar decisiones?

Porque no siempre tendremos toda la información. No siempre sabremos exactamente qué va a pasar. Y muchas veces tampoco tendremos el tiempo suficiente para esperar hasta sentirnos completamente seguros.

Una emergencia nos lo demuestra de la manera más dura, pero en una dimensión muy diferente también sucede todos los días en las organizaciones. Cambian los mercados, aparece una nueva tecnología, un cliente modifica sus necesidades, surge una dificultad que no habíamos previsto o simplemente descubrimos que aquello que funcionaba hasta ayer ya no es suficiente.

Con los años he entendido que la certeza absoluta no existe. Podemos analizar, prepararnos, evaluar escenarios y reducir riesgos, pero nunca tendremos toda la información ni podremos anticipar todo lo que puede pasar.

Y quizás ahí está uno de los mayores retos de liderar: aprender a tomar decisiones aun cuando no tenemos todas las respuestas. Para mí, eso no significa actuar impulsivamente. Significa entender los riesgos, escuchar a quienes saben, identificar qué es realmente importante y, llegado el momento, tener el criterio y la determinación para actuar.

Y en momentos difíciles, hay algo que está por encima de cualquier indicador, proceso o resultado: las personas.

Antes de cualquier otra decisión necesitamos saber cómo está nuestra gente, qué necesita y cómo podemos ayudar. Después vendrán las demás respuestas.

También he tenido que aprender que tomar una decisión no significa aferrarse a ella. Podemos avanzar, escuchar, aprender y corregir el rumbo. De hecho, cada vez estoy más convencida de que cambiar una decisión cuando la realidad nos muestra algo diferente no es una señal de debilidad. Es parte de liderar.

Muchas veces he comprobado también que, mientras más complejo es el momento, más necesito confiar en mi equipo. No porque deje de asumir la responsabilidad, sino porque sé que las mejores respuestas no necesariamente van a venir de mí.

Cuando dejamos de sentir que tenemos que resolverlo todo solos, empezamos a hacer mejores preguntas, a escuchar otras perspectivas y a descubrir capacidades en nuestros equipos que quizás no habíamos visto.

Quizás esa sea también una de las pruebas más importantes del liderazgo: qué hacemos cuando el plan deja de funcionar, cuando no tenemos toda la información y cuando las circunstancias nos obligan a decidir qué es verdaderamente importante.

Hoy Colombia está viviendo momentos muy difíciles. Detrás de cada cifra hay personas, familias e historias que merecen toda nuestra sensibilidad.

No podemos controlar muchas de las circunstancias que llegan a nuestra vida ni a nuestras organizaciones. Pero sí podemos decidir cómo respondemos ante ellas. A veces liderar será analizar. Otras veces será escuchar. Muchas veces será corregir el rumbo.

Y hay momentos, como este, en los que liderar también significa estar presentes, poner a las personas primero y actuar cuando más se necesita.

Diana Fonseca, gerente general de Bulkmatic Colombia