De acuerdo con los primeros resultados a boca de urna, difundidos una vez concluidas las votaciones, el aspirante del Partido Socialista, António José Seguro, se perfila como el próximo presidente de Portugal, tomando el relevo de Marcelo Rebelo de Sousa.
Las estimaciones indican que Seguro habría obtenido un respaldo muy amplio, situado entre el 66 % y el 71 % de las papeletas. En cambio, su oponente, el dirigente populista André Ventura, habría reunido un apoyo considerablemente menor, con una horquilla de entre el 28 % y el 33 %, según los cálculos elaborados para tres canales de televisión.
Aunque el papel del jefe de Estado portugués es principalmente simbólico, está llamado a desempeñar un rol de árbitro en caso de crisis y cuenta con el poder de disolver el Parlamento para convocar elecciones legislativas anticipadas.

Seguro llegó al balotaje como favorito, según las encuestas, tras ganar la primera vuelta el 18 de enero. Pese a su derrota, Ventura, de 43 años, consolidó sus ambiciones al avanzar al balotaje, donde su formación de extrema derecha, Chega (Basta), revalidó su posición como la segunda fuerza política del país.
La campaña se vio afectada por las fuertes tormentas que azotaron Portugal en las últimas dos semanas, lo que obligó a aplazar la votación una semana en al menos 14 circunscripciones de las más afectadas.

Contra la opinión de Ventura, que prefería un aplazamiento a nivel nacional no contemplado por la ley, la decisiva elección que convocó a 11 millones de portugueses en el país y en el extranjero.
“Estoy seguro de que se hará todo lo necesario para garantizar la seguridad y la normalidad del acto electoral”, declaró el sábado el primer ministro Luis Montenegro.

Celeste Caldeira, una profesora jubilada de 87 años, declaró a AFP que considera que se tomó “la decisión correcta al optar por mantener las elecciones”.
La abstención como “gran rival”
Mientras esta victoria anunciada le hacía temer una desmovilización del electorado, las inclemencias del clima de los últimos días llegaron al político socialista a alertar que la abstención era su “gran rival”.
“Hago un llamamiento a los portugueses para que acudan a votar. Aprovechen esta ventana de buen tiempo”, dijo Seguro tras votar en una escuela de Caldas da Rainha, la ciudad donde reside, a unos cien kilómetros al norte de Lisboa.
Ventura promete una “ruptura” con las formaciones que dirigen Portugal desde hace 50 años, se quejó de haber tenido que hacer campaña con un escenario de “todos contra uno”, lo que hizo su elección “mucho más difícil”.

Seguro ganó la primera vuelta hace tres semanas, con el 31,1 % de los votos, y desde entonces ha sumado el apoyo de numerosas personalidades políticas procedentes de la extrema izquierda, del centro e incluso de la derecha, aunque no el del primer ministro Luis Montenegro, del Partido Social Demócrata, un partido de derecha moderada.
*Con información de AFP.
