Por algún extraño vaso comunicante que aún no he logrado del todo comprender y desarrollar, siempre he creído- eh estado convencido- de que la música llanera se complementa con la música flamenca; dicho en otras palabras, siempre he imaginado un diálogo entre el Cholo Valderrama y Camarón de la Isla. Si la guitarra flamenca con las palmas imita y reproduce el repicar del caballo, el arpa llanera del joropo con sus capachos imita a su vez el coleo y la faena en el campo. Ya lo dijo el Cholo: el pasaje es para tratar con ganado manso, el joropo para ganado recio y doma de potro).
No soy experto así que no es una playlist exhaustiva: es intuitiva, juega a acercar dos géneros folclóricos que en la vida que retratan marcan su distancia con el pensamiento civilizador y racional que nos domina a muchos de la ciudad. Según Antonio Mairena, autor del clásico Mundo y formas del cante flamenco (1963), el cante jondo siempre surge de situaciones-límite, cuya proximidad a lo inefable y a lo desgarrador hace que el oficio del cantor sea “semejante a la del místico y la copla comparable, por su oficio, con la alegoría.” El canto llanero, por el otro lado, expresa esa unión con lo natural: el cantor aprende su oficio en el campo, en los cantos que acompañan al ganado y al caballo, el cantor aprende en la lucha contra el silencio de las sabanas llaneras. El canto llanero es la poética de la contemplación. Los cuarenta vaqueros que liderados por el caporal salen cada día de la temporada de faena a eso de las cuatro de la mañana del hato, y regresan casi 10 horas después arreando los algo así como cuatrocientos novillos que deben llevar al corral, tienen una actividad particular: observar el paisaje, comprenderse a través de él. Todo lo humano llanero se define a través de lo que no lo es: del caimán, del morichal, del ganado, del caballo. Ahí, y no creo estar exagerando, reside su poesía. Basta con atender las letras de “Soy el Llano” y “Llanero si soy Llanero” del Cholo, nuestro cantor de la costa del Pauto casanareño.
1. “Soy el Llano”, Cholo Valderrama, Caballo! (2008)
Con este álbum el Cholo obtuvo el Grammy al Mejor Álbum Folclórico. Esta letra es la introducción a la cultura llanera. Nada de libros ni de investigaciones: puro canto.
Nací hace tiempos cuña’o nací cuando el indio recio
Se le encaramó a un potranco
Con la enseñanza de un blanco
Que era jinete andaluz y con la espada y la cruz
Recorrió esta tierra brava
Soltaba cabas altivas
Regó las lenguas que hablaba e hizo barinas petribas
Y me formé como el tiempo que tiene invierno y verano
2. “Romance de la Luna”, Camarón de la Isla, Calle Real (1983)
Una de las más grandes canciones de Camarón. Uno de sus homenajes a Federico García Lorca, al cantar su famoso poema sobre la luna almidonada.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.
3. “Egoísmo”, Julio Miranda, 20 éxitos de Julio Miranda
No puede faltar este best-seller, a mucha honra, de la música llanera venezolana. Gracias a esta canción más de uno nos hemos acercado al arpa. La resignación frente al destino, pero con orgullo llanero.
Si esa es la vida
la que nos marca el camino
que nos toca recorrer
para mal o para bien
a mí me toco esta ruta
y que le vamos a hacer
si hay que perder
aun no estoy resignado
déjenme seguir luchando
que mi deseo es vencer.
4. “Rosas del amor”, Tomatito y Camarón de la Isla, Rosas del amor (1987)
Rosas del amor es el primer disco en solitario de Tomatito. La canción que lleva su nombre es la tercera del álbum, y el homenaje que le hace a Camarón es invitarlo a cantar la única canción cantada del álbum.
5. “Mi Caballo y yo”, Cholo Valderrama, Sencillamente Llano (2013)
Esta canción la he tenido pegada durante más de cuatro días, y tiene su razón de ser: la melancolía del vaquero llanero que habla de su caballo como su compañero ineludible. Da la triste impresión de que se le canta al caballo que acaba de morir.
En la parranda se pone inquieto, relincha con desespero
huele a puertas de su yegua pastando allá en los esteros
y yo bregando en el arpa el verso con los copleros.
Que un gallo dura tres años, y tres gallos dura un perro,
tres perros dura un caballo, según la cuenta que llevo
un hombre recio pa’l Llano dura tres caballos buenos.
6. “Potro de rabia y miel”, Camarón de la Isla, Potro de rabia y Miel
Se trata del último disco que grabó Camarón; Paco de Lucía se encargó de la postproducción mientras Camarón yacía en cama convaleciente. Imaginar al de San Fernando como ese potro de rabia y miel ayuda a imaginar sus últimos años de vida.
Llevo dentro mi sangre
un potro de rabia y miel,
se desboca como un loco,
no puedo hacerme con él.
Tu querer y mi querer
es como el agua de un rio
donde no puedo beber.
7. “Llanura aquí está tu hijo”, Aries Vigoth, Llanura… aquí está tu hijo! (2004)
El colombiano Aries Vigoth, con el golpe del arpa, le dedica esta canción a la llanura. Joropo para el trabajo.
¡Ay!
Con mi garganta sonora, brava como la candela,
ancha como los caminos de tierras casanareñas,
donde se mira el ganado y también bestias guerreras
y los toros bravos de noche, compadre, pintan en la talanquera;
donde el caballo que brinca se ensilla con gurupera
y, por muy jodí‘o que sea, en el botalón de apera;
llevo el sabor de mi llano por caminos y praderas
yo soy el que ando de noche toda la llanura entera,
recorro los menitarios en una sola carrera
y despierto a las muchachas con mis coplas sabaneras,
canto más que una guacaba en tiempo de primavera
soy el gavilán primito de tierras casanareñas
y defiendo mi folclor hasta el día en que yo me muera,
mi nombre es Aries Vigoth, palo de buena madera,
donde le raspó el verraco y dejó la peludera.
8. “Rosa María”, Camarón de la Isla y Paco de Lucía, Rosa María (1975)
Palma, canto y guitarra en cualquier patio flamenco. No todo son gritos.
Tengo celos de las flores,
del espejo en que te miras,
del peine con que te peinas,
y del aire que respiras,
y del aire que respiras.
Rosa María, Rosa María,
si tú me quisieras que feliz sería.
9. “Como no voy a decirlo”, Luis Silva, Instrumentales (1996)
Entre el arpa y la voz de Luis Silva cualquiera queda prendado del pasaje llanero.
10. “La leyenda del tiempo”, Camarón de la Isla, La leyenda del tiempo (1978
Seguramente uno de los más grandes discos de Camarón, en este la música flamenca da el salto desde sus tradiciones originales hacia el latin jazz y demás influencias. Producido por el chileno Ricardo Pachón, y de nuevo en homenaje a la obra de García Lorca (el título es tomado de Así que pasen cinco años del de Fuente Vaqueros). Con este álbum Camarón saltó las barreras tradicionales y propuso el flamenco al resto del mundo.
El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño.
11. “Predestinación”, Aries Vigoth, El romántico del Llano (2015)
Ahhhhhhhhhhhhhhh..y
Cuando estoy pensando en tí
se despide la alegría se aproxima la tristeza,
penas y melancolías
el corazón se dilata
me dice que es culpa mía
que todo lo que ha pasado
fue una mala travesía
que mi barca naufrago en el mar de tus mentiras
y debo nadar muy fuerte
si quiero alcanzar la orilla
12. “Al Padre Santo de Roma”, Camarón de la Isla y Paco de Lucía, Son tus ojos dos estrellas (1971)
El viaje de peregrinaje que implica la salvación del alma pecaminosa. Espíritu flamenco que equipara a Camarón con ese otro que busca la redención como lo es el Tanhaüsser de Wagner, quien viaja hasta donde el Papa para ser perdonado por haber sido amante de Venus. Este cante refleja la tristeza del cante jondo.
Soy cómo el pájaro triste,
ay que de rama en rama va,
cantando su sufrimiento,
cantando su sufrimiento,
porque no sabe llorar.
13. “Hoy por fin”, Reynaldo Armas, Me emborraché pa’olvidarla (2012)
El gran maestro y referencia Reynaldo Armas no puede faltar.
Ayer la mire pasar sentí mi cuerpo vibrar
Ella es como una orquídea de todas la más hermosa
Más fragante que una rosa es como la resedad
Nunca pude compre4nder como pudo suceder
Si mis antorchas que aun mantienen su luz
Tropiezan como una cruz oculta en la oscuridad
14. “Tus ojillos negros”, Camarón de la Isla y Tomatito, París 1987 (1987)
Uno de los más grandes conciertos de Camarón. La voluntad y fortaleza con la que abre este concierto se extrañará en muchos otros que llegarán después.
…que con la luz del cigarro, yo vi el molino
se me apago el cigarro, perdí el camino
perdí el camino mare, perdí el camino
ay que con la luz del cigarro, yo vi el molino.
15. “Salud es lo que yo quiero”, Camarón de la Isla y Tomatito, San Juan Evangelista (1992)
Recomiendo leer esto mientras se escucha este tema. Se trata de la primera canción del último concierto que dio Camarón de la Isla.
16. “Camina Pedro”, Cholo Valderrama y Fonseca, Joropo (2011)
Esta participación de Fonseca con Cholo marca todo lo que el del Pauto quiere para la música llanera: apertura y tradición.
Fuera de programa:
“Llanero sí soy llanero”, Cholo Valderrama:
En el Teatro Colón

Llanero, sí soy llanero primo
Y el que quiera comprobarlo
Que vaya p’al Casanare
Y pregunte en la costa el Pauto
Como aprendí desde niño
A dominar un potranco
A ponerle un rejo a un toro
Coge’un novillo po’el tallo
A patronea’una curiara
En las crecientes de mayo
A conocer el aguaje
Del pesca’o grande en el charco
Y la astucia del caimán
Velando altivo en el paso
Al chigüiro late’perro
Zumbarse al río del barranco
Al grito madrugador
Del caporal en el hato.
Me acuesto al caerse el sol
Y con el sol me levanto
Con trinos de guacharacas
Y quejíos de un araguato
Algarabía de chenchenas
En los rebalses del caño
Y dentro del monte oscuro
El ronquío de un tigre macho.
“Te amo, me gustas y te quiero”, Jorge Guerrero:

Un clásico amoroso de la música llanera. A pesar de que la versión de Jorge Guerrero tiene todo lo que uno quiere, escuché esta versión cantada por el arpista del Cholo Valderrama, Juan Pablo Rodríguez. Él sabe la mejor versión de esta canción.
