En la mañana de este martes, 27 de enero, tras la pregunta del magistrado Raúl Sánchez, el excomandante del Batallón de Infantería La Popa, coronel (r) Juan Carlos Figueroa Suárez, aceptó su responsabilidad por los casos de falsos positivos por los que fue acusado ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Falsos positivos: Coronel (r) Juan Carlos Figueroa Suárez, excomandante del Batallón de La Popa, aceptó cargos ante la JEP. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/rwwEDt49Pj
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El oficial en retiro, quien estuvo acompañado de su abogada de confianza, aseveró que incurrió en omisiones que permitieron que sus subalternos realizaran y registraran ejecuciones extrajudiciales entre enero de 2004 y julio de 2005.
“Sí, honorable magistrado, acepto la responsabilidad en la omisión de no saber que mis subalternos estaban asesinando civiles; que las operaciones militares que siempre ordené a la luz de la Constitución Nacional, de las leyes de Colombia, de la doctrina militar, de la ley militar y del derecho internacional de los conflictos armados, todas esas operaciones que se ordenaron, mis subalternos las convirtieron en acciones criminales”, aseveró.

De esta forma, el coronel en retiro aceptó su responsabilidad en los 38 casos de ejecuciones extrajudiciales por los cuales había sido imputado como máximo responsable por parte de la justicia transicional.
En su intervención, que se extendió por cerca de cinco minutos, el excomandante del Batallón de Infantería aseveró que, pese a lo que estaba ocurriendo, se presentó una grave negligencia por parte de las autoridades judiciales.
“También acepto la omisión de aquellos superiores subalternos, la omisión de instituciones como la Justicia Penal Militar, la Fiscalía General de la Nación en Valledupar, el Departamento de Policía del Cesar, así como de jueces, fiscales y asesores jurídicos, por su negligencia y omisión, que no me permitieron, como comandante en su momento, identificar irregularidades, potenciales irregularidades o acciones criminales que mis subalternos estaban cometiendo”, indicó.
Esto llevó a que no pudiera ejercer acciones disciplinarias e imponer “acciones ejemplares para que este tipo de acciones no se llevaran en un futuro”.

Omisión de sus superiores
El coronel en retiro precisó que los constantes avisos a sus superiores sobre la presentación de civiles como integrantes de grupos subversivos abatidos en combate nunca tuvieron eco y jamás recibió respaldo.
“Acepto la omisión que tuvo el general, en su momento brigadier general Castellanos, sobre los hechos del 30 de junio de 2004, cuando le pedí que me apoyara para que los comandantes de esas unidades fueran investigados y él me negó esa oportunidad; no me respaldó y hubiera sido una acción ejemplar para que, en su momento, otros oficiales, soldados o suboficiales se abstuvieran de cometer acciones criminales”, señaló.
Coronel (r) Juan Carlos Figueroa aseguró que sus superiores nunca atendieron sus denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales en Valledupar. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/Dzo0wWfRT9
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“Acepto la omisión del general Carreño, a quien en su momento denuncié por las posibles nóminas paralelas de miembros de diferentes organizaciones, así como de integrantes de unidades militares y de la Policía Nacional del Cesar, que se encontraban recibiendo dineros ilícitos de organizaciones del grupo paramilitar de los Héroes del Cesar, especialmente de alias 39, quienes les entregaban mensualmente estos recursos”, recalcó el coronel Figueroa.

En otro de los apartes de su intervención indicó que sospechó de nexos entre militares y los grupos de autodefensa que delinquían en la zona.
“También acepto la omisión del general Castellanos y de muchos superiores, como en el caso del coronel Hernán Giraldo Restrepo, quienes posiblemente en su momento tenían conocimiento de irregularidades y nunca me advirtieron. Asimismo, acepto la omisión de mis asesores de la Plana Mayor, quienes tenían la obligación de acompañarme en el ejercicio del mando y nunca me advirtieron sobre posibles o potenciales riesgos”, concluyó.
