Durante años, Arauca ha sido noticia por los secuestros, enfrentamientos y presencia de grupos armados. Aunque los desafíos de seguridad aún persisten en el departamento, su gobernador, Renson Jesús Martínez, quiso destacar durante el programa El Debate, de SEMANA, las cosas buenas que también suceden en el territorio.
Para empezar se refirió a la conexión aérea entre Bogotá y Arauca, con vuelos de unos 50 minutos y tres aerolíneas que hoy prestan sus servicios. También se refirió a la doble calzada que avanza justo a la salida del aeropuerto. Una obra que según dijo tendrá un costo de 80.000 millones de pesos y que forma parte de un paquete de obras viales cercano a los 600.000 millones de pesos, que incluye inversiones en las vías urbanas de la capital, la conexión Arauca-Arauquita-Saravena, el corredor Tame-Puerto Rondón y otro tramo hacia la carretera Arauca-Bogotá. La apuesta es mejorar la movilidad y facilitar la salida de lo que se produce en las zonas rurales.
Arauca tiene unas 2,3 millones de hectáreas y alrededor de 1,3 millones de cabezas de ganado para una población de un poco más de 300.000 habitantes. Pero todo ese potencial productivo convive con carencias básicas. Por ejemplo, cuando comenzó la actual administración, según Martínez, unas 10.000 familias de la capital del departamento no tenían conexión para acceder al servicio de gas. Gracias a una alianza con Ecopetrol se ampliaron las redes y las zonas urbanas de los siete municipios ya cuentan con cobertura.
La otra gran brecha está en la educación. De los cerca de 3.000 jóvenes que terminan el bachillerato cada año, apenas el 7 por ciento accede a la educación superior, un indicador que a nivel nacional NACIÓN está en el 57 por ciento. Para reducir esa diferencia, el departamento gestionó la presencia de la Universidad Nacional en Arauca, la Universidad Industrial de Santander en Saravena, la UNAD en Arauquita y la ESAP en Arauca.
“La educación superior es la apuesta más importante que tiene nuestro plan de desarrollo”, aseguró el gobernador. Según su balance, más de 70.000 millones de pesos han sido destinados a estas instituciones y unos 1.600 estudiantes ya cursan programas presenciales en el departamento. La intención es atacar una de las causas detrás del rezago regional: que los jóvenes tengan que salir de Arauca para estudiar, pues en muchos casos deciden no regresar.
Su apuesta por la educación también favorece la seguridad. Mantener a un niño en la escuela y facilitar su ingreso a la educación superior, advirtió, se traduce en quitarle jóvenes a la guerra. Actualmente, Arauca tiene más de 55.000 estudiantes y unos 3.000 docentes. El transporte escolar de cerca de 10.000 niños rurales cuesta más de 60.000 millones de pesos al año, y la alimentación escolar llega, según el gobernador, al ciento por ciento de los estudiantes.
La educación es un tema especialmente sensible para Martínez. En El Debate recordó que de niño tuvo que desplazarse desde una vereda hasta Arauquita para poder estudiar. Fue afortunado, porque para muchas familias rurales los costos de transporte, uniformes y alimentación se convierten en una barrera que les impide acceder o permanecer en el sistema educativo.
La salud es otra de las áreas donde el gobernador asegura haber encontrado una red deteriorada. Su administración reporta inversiones superiores a 200.000 millones de pesos en hospitales, infraestructura y equipos, además de la recuperación de 23 puestos de salud rurales y la entrega prevista de diez ambulancias. La meta, explicó, es aumentar la capacidad de atención dentro del departamento y reducir los traslados de pacientes hacia otras ciudades. “Ojalá todos los servicios se puedan garantizar aquí mismo en Arauca”, señaló.

Seguridad, el gran desafío
La seguridad sigue siendo el factor que atraviesa buena parte de las dificultades del territorio. Martínez sostiene que la Fuerza Pública ha logrado contener acciones de los grupos armados, aunque reclama mayor capacidad tecnológica, inteligencia militar, horas de vuelo, logística y presencia operativa. Su expectativa es que, con apoyo del Gobierno nacional, el departamento pueda recuperar el control de las zonas donde persiste la confrontación.
En ese punto dijo una de las frases más duras de la conversación: “Arauca necesita ser libre de una vez por todas”. El gobernador aseguró que busca que el departamento pueda vivir sin grupos armados y que los araucanos tengan la tranquilidad que merecen. También defendió los bombardeos como una herramienta de control territorial y se refirió a la operación realizada en Puerto Rondón contra una estructura disidente, en la que murieron menores de edad que, según su versión, habían sido vinculados a la estructura ilegal. El episodio generó una controversia judicial y llevó a suspender este tipo de operaciones mientras se establecía con certeza la presencia de menores.
Para el gobernador es una paradoja lo que sucede en el departamento, pues “Arauca es una tierra muy productiva, rica y diversa”, afirmó al referirse a lo que esta región podría aportar al país. En este punto destacó el ganado, el cacao, el turismo de naturaleza y una geografía que va desde verdes sabanas hasta zonas que forman parte del Nevado del Cocuy.
De hecho, el cacao que se cultiva en Arauca ya goza de reconocimiento. El gobernador destacó la participación de productores araucanos en escenarios internacionales y anunció que Arauquita será sede, entre el 9 y el 12 de octubre, del Salón Nacional del Cacao y del Chocolate y del Reinado Nacional del Cacao. En cuanto al turismo de naturaleza, hizo énfasis en actividades como el avistamiento de aves, y los recorridos por el río Arauca para observar la tonina y las sabanas del Cinaruco, donde habitan chigüiros, venados y aves, entre otras especies.
La cultura completó todo este retrato. El Día Departamental del Llanero, que normalmente se celebra en julio y fue aplazado por la ola invernal, tendrá lugar este sábado 19 de septiembre. La jornada comenzará a las cuatro de la mañana y reunirá a familias alrededor de los caballos, el joropo y la comida típica. Según Martínez se trata de una tradición que prepara buena parte del departamento durante todo el año y que muestra una dimensión de Arauca que rara vez llega a los titulares de los grandes medios nacionales.
Al final de El Debate, la conversación volvió al futuro del gobernador. No habló de otra elección ni de un nuevo cargo. Sus planes por ahora son estudiar y dedicarse a transformar este territorio que en los últimos tres años ha comenzado a cambiar. Martínez aspira dejar una huella que se traduzca en bienestar para la población. “Me gusta construir”, concluyó.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Gobernación de Arauca
