Uno de los desafíos más importantes que tiene Bogotá hoy en día es en materia de seguridad; el constante incremento de vehículos en la ciudad, además de las múltiples obras, deriva en altos niveles de congestionamiento.

Estos hechos se presentan sobre todo en la conocida “hora pico”, en donde varios usuarios de carros duran horas atrapados en largos trancones para poder dirigirse a sus hogares.
Es por ello que, durante varios años, el distrito ha estado implementando varias restricciones para brindar una mejor circulación vehicular en la capital de Colombia, siendo una de estas el Pico y Placa.
Este sistema se encarga de restringir durante un determinado tiempo el paso de vehículos, buscando que las zonas de la ciudad tengan una mejor movilidad, sobre todo en aquellos puntos que registran altos niveles de embotellamiento.

En el caso de Bogotá, los vehículos a los que se les implementa esta medida son los carros particulares y taxis, quedando exentas del pico y placa las motocicletas.
Sin embargo, durante muchos años, se ha comentado en reiteradas ocasiones acerca de también implementar esta restricción en las motos, teniendo en cuenta aspectos como la congestión vial y la accidentalidad, en donde las mayores víctimas que se presentan en Bogotá son los usuarios de este medio de transporte.
En diálogo con SEMANA, el líder del gremio de moteros, Miguel Andrés Forero, comentó acerca de las repercusiones que se podrían presentar para los millones de bogotanos que transitan por el distrito gracias a este vehículo.
El pronóstico del sector motero
En palabras de Forero, el crecimiento de motocicletas es algo que no se puede parar, ya que es algo mucho más fácil de adquirir económicamente que un carro.
Sin embargo, comenta que la mayoría de los ciudadanos no están comprando una motocicleta por lujo, sino en respuesta a la movilidad de la ciudad, al ser muy propensa a congestionamientos y tráficos.

Para el líder del sector motero, mucha de la gente que compra moto en la ciudad pertenece a estratos 1, 2 y 3, en donde la razón de que se movilicen por medio de este vehículo es debido a que viven en zonas demasiado apartadas.
“Coloco un ejemplo de Los Tanques, en Ciudad Bolívar, que es la parte más alta. Una persona promedio, en el tema de transporte público, se puede gastar casi una hora y media solo para bajar al Portal, porque no da abasto, las vías no están adaptadas y hay muchísima población. En cambio, en una motocicleta se puede demorar 15 minutos”, comenta.
Al tener esta alternativa de movilidad para cientos de ciudadanos en la capital, Forero no cree que una posible implementación del Pico y Placa para motocicletas ayude a brindar soluciones a Bogotá, sino que, de lo contrario, traería más problemáticas.
Uno de sus puntos se basa en la compra de más vehículos, ya que algunos usuarios, al verse afectados por la restricción de movilidad, se verían obligados a comprar otra moto, derivando así en la misma problemática que se vive en la capital.

“El tema es que va a pasar lo mismo si llegan a colocar un Pico y Placa, pues la gente se va a comprar dos motos y entonces lo que vamos a hacer no es solucionar el problema, sino agrandarlo”, señaló.
Teniendo en cuenta esto, el líder de moteros planteó que, previo a establecer una restricción para las motocicletas, se tienen que revisar otras opciones que estén relacionadas con la infraestructura vial y la renovación del parque automotor.
“Creo que hay que pensar ya en una chatarrización y empezar a sacar todo este parque automotor que lo único que hace es congestionar las ciudades y que le hace daño tanto al medio ambiente como a la movilidad”, sostuvo.

Adicionalmente, Forero apoya la idea de que, para mejorar la circulación vehicular, no solamente se tiene que concentrar en restringir la circulación de motociclistas, sino en también ampliar la infraestructura de la ciudad, además de dejar en claro ciertas reglamentaciones.
“Yo creo que acá lo que toca es empezar a ampliar vías, a colocar reglas más claras”, manifestó.
